Cambios necesarios en la educación

Por Leandro Rodríguez


Los países desarrollados han tomado conciencia hace mucho tiempo de que el carácter científico y tecnológico exige importantes cambios en el proceso educativo. Algunos países, que se encontraban ante los problemas característicos del (tercer mundo), han comenzado también a introducir, en forma experimental, ciertos cambios en sus sistemas educativos, en gran parte heredados de occidente.

Para que la educación contribuya activa y positivamente al desarrollo de las posibilidades científicas y tecnológicas, es preciso cumplir con cuatro puntos: asignar mayor importancia a la enseñanza de la ciencia, así como a su enfoque, sus métodos y resultados; reafirmar la importancia del patrimonio cultural tradicional; organizar actividades educativas en torno a problemas en los que puedan integrarse la ciencia moderna y la cultura tradicional; fomentar las condiciones que favorezcan las transformaciones sociales, económicas y políticas necesarias para el camino hacia el desarrollo.

Si los países del tercer mundo no comprenden el carácter y la función de la ciencia y la tecnología moderna, y si no aceptan y valoran su propio patrimonio cultural, no hay muchas posibilidades de que emprendan una búsqueda colectiva hacia el desarrollo. En este sentido, la función que ha de cumplir el proceso educativo es evidente; como principal medio para transmitir los conocimientos y valores, le incumbe una doble tarea: la de crear una conciencia de la importancia de la ciencia moderna y del patrimonio cultural y, al mismo tiempo, la de suministrar los instrumentos de concepto así como el saber necesario para que la sociedad se comprometa y participe en el desarrollo de las posibilidades científicas y tecnológicas endógenas. Estos dos aspectos tienen repercusiones que afectan al sistema educativo en su conjunto, es necesario introducir la perspectiva de la ciencia moderna y resaltar las tradiciones culturales en todos los niveles, desde la enseñanza preescolar hasta los cursos de postgraduados.

La organización de las actividades educativas en torno a sectores fundamentales para el desarrollo, que permitirían evolucionar hacia una ciencia con características locales y recobrar el patrimonio cultural y técnico tradicional. En su sentido más amplío, esto equivale a seleccionar sectores claves en los que pudiera iniciarse la creación gradual de una capacidad científica y tecnológica endógena y donde las iniciativas educativas tuvieran resultados prácticos.

Por ello, el tercer punto de importancia para la educación podría considerarse como la necesidad de centrar el proceso educativo en aquellos sectores en los que la acción del ser humano es esencial para lograr dicha integración. No todos los problemas que se plantean a los países del tercer mundo son igualmente adecuados para integrar la ciencia moderna y el patrimonio cultural; es necesario, establecer criterios para escoger un conjunto inicial y el orden en que se irán abordando.

El cuarto punto que tiene repercusiones en la educación es el de la importancia de las transformaciones socioeconómicas que permitirán aumentar las posibilidades científicas y tecnológicas endógenas y llevar a cabo la búsqueda del desarrollo. Es absurdo esperar que se produzcan cambios fundamentales en la generación y la utilización de los conocimientos que acompañan el desarrollo de las posibilidades científicas y tecnológicas endógena si no se modifican las condiciones sociales, económicas y políticas. Al contrario, no sólo el proceso de endogenización de la revolución científica y tecnológica cambiará las condiciones existentes, sino que esa endogenización no es posible si no se producen importantes transformaciones socioeconómicas.

Por ejemplo, la recuperación de las técnicas tradicionales y su mejoramiento gradual por medio de la ciencia moderna supone que coexistan técnicas con diferentes niveles de productividad, por lo menos durante un cierto período. Para ello se necesitarán medidas compensatorias a nivel institucional para fijar los precios y los salarios, de forma que las técnicas modernas más productivas no desplacen a las más tradicionales (cuya productividad es menor) dando tiempo para probar si estas últimas pueden mejorarse sensiblemente. En la mayoría de los países en vías de desarrollo, esta disociación de los precios y de los salarios por una parte, y de la productividad por otra, supondría importantísimas transformaciones del sistema socioeconómico. Además, ciertos valores tales como la solidaridad, la conservación de los recursos y una vida en armonía con el medio ambiente (todo lo cual inducirá cambios sustanciales en la forma y en la estructura de la organización de las actividades económicas en la mayoría de los países en desarrollo) proporcionarían un contexto axiológico dentro del cual podría comenzar la búsqueda del desarrollo. Es importante entender una vez más que en este aspecto la función de la educación, por ser el principal medio para transmitir valores y conocimientos, es de capital importancia y tenemos que empezar por reestructurar nuestro sistema educativo.

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