EDUCACION TAREA DE TODOS

Por Leandro Rodríguez


Es de opinión común, que la educación es lo más importante en la sociedad y que sobre ella se funda la respuesta que tiene el ser humano frente a la vida. Es recomendable definir qué se entiende por educación antes de iniciar cualquier discusión sobre el tema. “Educación es un proceso por el cual se dan conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. También se llama educación al resultado de este proceso, que se materializa en la serie de habilidades, conocimientos, actitudes y valores adquiridos, produciendo cambios de carácter social, intelectual, emocional, etc. en la persona que, dependiendo del grado de concienciación, será para toda su vida o por un período determinado, pasando a formar parte del recuerdo en el último de los casos.” es.wikipedia.org/wiki/Educacion

Como podemos entender, cuando hablamos de educar y de otras acciones fundamentales que se realizan en la sociedad, es muy importante tener en cuenta en qué subyacen las mismas. Cuando se habla del problema educativo en nuestro país, da la impresión que apuntamos al problema partiendo de que todo ya está resuelto. Que se educa mal, porque simplemente los profesores están mal preparados y porque no existe un programa adecuado. También el hecho que son muy pocas horas de clases las que se dan, a diferencia de otros países. Este es un enfoque parcial, ya que el problema va mucho mas allá. La mayoría de los estudiantes escolares en nuestro país, provienen de familias pobres. Según datos del INEI, el 51.6% son pobres y el 42% se encuentran inmersos en la extrema pobreza; realidad que debe llamar mucho la atención.

La necesidad básica de todo ser humano es la alimentación -que es una acción biológica fundamental-, donde se sustenta su propia existencia como todos sabemos perfectamente. No se podrá realizar entonces ninguna otra actividad, si es que no existe la satisfacción de ésta, pues constituye la base de la supervivencia y de la formación de una estructura física que soportará otras funcionalidades. Lamentablemente, la desnutrición en nuestros escolares es de 80% y el 92% de niños de las zonas rurales, son desnutridos crónicos. En las zonas urbanas la cifra está por el 48%. ¿Cómo podría hablarse entonces, de una educación apropiada si no existen condiciones económicas? Por lo tanto, ello es un mito. Tampoco podemos decir que la educación llega a todos los lugares, ya que la realidad es que muchos niños en edad escolar, a veces no pueden asistir a la escuela, puesto que la gran mayoría de ellos se ven obligados a trabajar. Esta es la razón por la que existe un 16% de deserción escolar, de un 30% que tiene la posibilidad de ir a la escuela. Es importante considerar todos estos factores para evaluar el porqué la educación no puede funcionar bien en el país. Es irreal atribuir la crisis educativa sólo a los profesores; debido fundamentalmente a que en nuestra realidad no son los únicos responsables.

Por otro lado, las investigaciones científicas nos dicen que el cerebro continúa desarrollándose después del nacimiento. Es entonces que la maduración se realiza en base a la nutrición que tenga el niño, constituyéndose en un factor esencial para que su estructura física tenga los nutrientes adecuados que le brinden un buen desarrollo. La ciencia explica además, que no sólo la nutrición es fundamental, sino también otros factores como las condiciones de higiene y salud; el ambiente de armonía, afecto y contacto que los padres, familiares y otros elementos sociales deben proveer al nuevo ser humano. Se requiere un lugar adecuado dónde vivir y que permita también el desarrollo de otras competencias. Ello logrará el gozo de una buena salud y la energía suficiente para afrontar otras actividades.

Cuando un niño pobre llega a la escuela, es como recibir a un limitado físico para que practique deportes y pueda ser capaz de competir. Obviamente, ingresa en condiciones desventajosas. Por más que tenga los mejores profesores, no podrá lograr un adecuado resultado, porque su cerebro y su estructura física no se han desarrollado armoniosamente. Ergo, será casi un inválido intelectual condenado a realizar labores primarias y de repente, en el futuro podría convertirse en un excluido del aparato productivo de la sociedad.

Da por ello la impresión, que los políticos y analistas dedicados a la labor educativa no entienden o no ven esta realidad. Es curioso, pero en pleno siglo XXI con tanta tecnología, no somos capaces de entender ni de vislumbrar que si no solucionamos este problema de alguna forma, no existirá futuro para nuestra nación ni podremos hablar de una educación adecuada.

¿Cómo pudo ser posible que los antiguos peruanos sí pudieron resolver este problema, y más aún entenderlo a carta cabal? En el Tahuantinsuyo, los pobladores poseían una excelente nutrición, eran sanos y tenían energía. La esperanza de vida era muy elevada, a diferencia de los españoles quienes en aquél entonces, sólo tenían un promedio de 44 años de vida (Santiago Antúnez de Mayolo, comunicación personal).

Existían reglas muy estrictas en relación al desarrollo del niño, del adolescente y del joven, dividiéndolos por etapas dónde cada una de ellas se medía de acuerdo a variables que les indicaba el avance. El jesuíta Joseph de Acosta, formado en la Universidad de Salamanca y luego en Medina del Campo, donde de cada 100 ingresantes 30 eran eliminados (por ello muy pocos llegaban a ser sacerdotes), indicaba en carta a Roma en 1576, que los 12 indios instalados en el Convento de Juli (Puno) para ser sacerdotes, en sus exámenes de bachiller tenían excelentes calificativos que los hubiera llevado a recibir honores en la Universidad de Salamanca o en la de Alcalá de Henares. En carta de 1977, decía que nuestros indios aprendían en dos meses, a diferencia de los hispanos que requerían un promedio de cinco meses de estudio (Santiago Antúnez de Mayolo, comunicación personal).

Recuerdo una anécdota que me contaba un amigo ingeniero de minas. Indicaba éste, que sus hijos matriculados en la escuela de la mina donde compartían estudios con los hijos de los obreros, no deseaban ir a clases porque se aburrían al no hacer nada. Al preguntar a la profesora que ocurría, ésta respondió que no podía avanzar con la velocidad que sus hijos necesitaban, porque para el resto de ello era imposible, ya que muchos se quedaban dormidos en el aula de clase por la mala nutrición que tenían.

Observando el problema educativo desde otro escenario, y considerando como factores iniciales que el niño debe estar medianamente bien nutrido, para ir al colegio a estudiar en condiciones aceptables, nos encontramos con otra realidad. En nuestro país, todavía se mantienen las escuelas que existían antes de la invención de la imprenta. Allí se siguen haciendo dictados. Se llena la pizarra o el maestro debe hablar el 100% del tiempo, no existiendo diálogo. Es decir, un sistema educativo que parte de lo que Freire llamaba “el sistema bancario”.

Los estudiantes memorizan a duras penas el dictado o lo transcrito de la pizarra. No son capaces de escribir lo que piensan; es decir, no son capaces de crear una pieza escrita usando sus propias ideas. Más aún, si se utilizan textos, éstos sólo sirven para dejar tareas y usar los ejercicios planteados.

En nuestro país -en donde realmente la salvación debería ser la educación-, irónicamente existe un sistema educativo implantado que mantiene y empeora una situación de subdesarrollo. Es triste darse cuenta, que la preparación obtenida por el estudiante que termina la escuela secundaria, es la misma o inferior que la preparación de aquél estudiante que no asistió a la escuela. Debemos entonces, reestructurar todo el sistema educativo escolar.

Por otro lado, es lamentable descubrir que un estudiante universitario al término de su profesión -y al no encontrar empleo-, se dedica al mismo oficio que aquella persona que nunca fue a la universidad. ¿Cuál es la solución para revertir esta situación entonces? Se debe reestructurar la función de la universidad y los fines que la educación superior persigue.

No se puede seguir manteniendo un sistema educativo, totalmente desligado de la realidad en el espacio y el tiempo. Ergo, es evidente que existen grupos interesados en mantener de esta manera el sistema educativo. Mientras el pueblo siga engañado, ellos continuarán siendo poderosos, puesto que tienen a su favor el conocimiento y el libre acceso a la información. Sin embargo -curiosamente-, estos grupos tienen sus propias escuelas y universidades. Esto quiere decir, que aún perteneciendo al mismo país ¡se apartan de lo que manifiestan es su país! (?). Sería interesante por ello, observar si alguna autoridad, llámese ministro o gobernante; padre de la patria, etc, permite a sus hijos estudiar en alguna escuela estatal que exista en el medio.

Una de las formas que está 'de moda', para medir en qué estado se encuentra la educación, es separar a los estudiantes en relación a su comprensión de lectura y realizar algunos cálculos matemáticos. Sin embargo, despreciamos otros aspectos tal vez más importantes que se dan en nuestro sistema educativo; los que impactan fuertemente en la respuesta que tiene la población educada de esta manera en nuestra sociedad.

Un ejemplo: Si a los niños les hacemos jurar lealtad a la bandera todos los días, cuando éstos sean jóvenes, se enlistarán en el ejército sin protestar. La idea del patriotismo está más vinculada a la guerra contra otros países, que vinculada al progreso del propio país. Craso error. Entonces, si hacemos que los niños canten desde pequeños que somos oprimidos, crecerán pensando que son así y tal cual se entiende a un oprimido, por el resto de sus vidas. De la misma manera, si seguimos haciéndolos sentar en filas unos detrás de otros, y todos mirando al frente durante todos los años que van a la escuela y posteriormente a la universidad, les estaremos diciendo que quien está al frente (el profesor), es el que ostenta todo el poder; así como siempre tendrán que esperar a que les digan todo lo que tienen que hacer. Por ello -sin darnos cuenta-, somos paternalizados de por vida, esperando órdenes o directivas para saber cómo actuar, sin saber tomar las riendas de nuestro propio destino; dejando que otros decidan por él.

Por ello aprendemos a ser consumidores de lo que sea. Nos alienamos con lo foráneo. Por eso también es difícil ponerse de pie y protestar de frente, pues siempre esperamos que alguien nos represente y hable por nosotros, con la consecuencia de volver a cometer los mismos errores. Y quizás, lo que es peor, repetir lo que nos dicen los gobernantes representados en los medios de información, sin analizar si es o no correcto.

Del mismo modo, si durante toda nuestra educación nos dicen que llegar a ser exitoso en la vida cuesta mucho trabajo; que para aprender algo en la vida hay que sufrir, en el futuro aceptaremos fácilmente trabajos que nos obligarán a estar 8 o 12 horas de pie; o trabajos en los que tendremos que estar leyendo o preparando clases hasta las 2 de la madrugada. Obviamente, con una educación de esta forma, no podemos pensar que alguien pueda triunfar en la vida sin sufrir. Aprendiendo por su cuenta sin ir a la escuela o trabajando en un lugar que ella misma ha creado. Todos nos oprimimos unos a otros para que nadie pueda triunfar sin sufrir.

Es importante entender porqué los niños tienen y deben aprender a leer bien. Se aprende a leer, porque la lectura es la mejor herramienta de aprendizaje. Igualmente, se enseña a escribir porque la escritura es una poderosa arma de comunicación de ideas. Porque logra que los estudiantes aprendan a pensar por sí mismos y ha explotar sus inteligencias.

Quien descubre que tiene inteligencia musical, enfila sus energías en esa dirección. De la misma manera, el que comprueba que tiene inteligencia física, se orienta en cuerpo y alma hacia el deporte; así como aquél que tiene inteligencia naturalista, se entrega de lleno a cultivarla. El que tiene inteligencia lingüística se vuelca hacia ella y empieza a producir.

En los países como el nuestro, se mantiene el control ciudadano haciendo que la población sólo tenga acceso a ciertos tipos de lecturas, básicamente generados por los medios de comunicación y manteniendo el statu quo de cada lugar. Contrariamente, en los países subdesarrollados y totalitarios, se sigue practicando la educación directa. Prueba de ello es que sus escuelas no tienen bibliotecas, sus instituciones superiores tienen bibliotecas muy pobres y la producción de libros es mínima. Los maestros ganan sueldos miserables y sus lideres son corruptos.

En esta época sin embargo, hablamos de “educación a distancia” porque se considera la introducción de la tecnología (el INTERNET). Sin embargo, la realidad es que, con la invención de la imprenta se da inicio a la educación a distancia. La información fue puesta en palabras escritas, con el fin de que permanecieran accesibles para las generaciones futuras. Entonces, lo único que hizo la tecnología -en el caso de la imprenta-, fue cambiar la educación directa por educación a distancia, y todo ello reforzado con la tecnología actual.

La educación tiene que lograr que la misma población se auto eduque, para que pueda pensar por sí misma. De esa manera, generaremos nuevos recursos para nuestra sociedad, sin tener que festejar a los líderes de siempre y en algunos casos hasta a delincuentes de saco y corbata.

Tenemos que ser conscientes respecto a que nuestro sistema educativo -irónicamente-, es el que mantiene y empeora nuestra situación de subdesarrollo. Lo lamentable de ello, es que son los maestros quienes más se aferran en mantener este sistema educativo. Asimismo, la educación no sólo es el hecho de brindar conocimientos, sino de formar valores en los estudiantes, en las personas.

La educación debe tener como objetivo principal, formar un ser humano responsable, disciplinado, creativo, cooperador, trabajador y eficiente. De elevados principios morales, cívicos y espirituales; dotado de capacidad crítica y capaz de autocrítica, de una visión científica del mundo y de la sociedad. De la disposición para la apreciación estética y la expresión artística. Que pueda reconocer y valorar la dignidad del trabajo manual así como del intelectual, compenetrado en la importancia de la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente y calidad de la vida. Respetuoso, humanitario, libre, honesto, veraz, fraterno, modesto, abnegado, objetivo y dispuesto siempre ha anteponer el interés colectivo y social al interés individual.

Es importante empezar el cambio, generando un consenso nacional entre el estado y todos los elementos que influyen en la educación de nuestra sociedad, específicamente los medios de comunicación. No se pueden realizar cambios si todos los días recibimos información negativa. En los noticieros y programas periodísticos reina lo negativo, la violencia y la tragedia. Día tras día somos bombardeados con pésima información. Entonces, si le decimos al poblador que nuestra sociedad es deplorable, que no hay nada que pueda ser rescatado; si nos convertimos en promotores de anti valores, de venta comercial de aberraciones, de mostrar al habitante la conveniencia de vivir al margen de las normas, ¿que puede generar como respuesta este tipo de actitud? Simplemente violencia y más violencia. Consecuentemente, tendremos un ser humano renegado, egoísta; con una actitud negativa hacia su país y la vida. Donde todo lo que cree o vea, será destruído. Bajo estas premisas, ¿cómo podemos construir el cambio -a partir de este modelo de ser humano-, si día tras día destruimos la poca perspectiva que nos queda y matando la esperanza? Nadie puede afrontar los problemas de esta manera; así como tampoco podemos crear valores que sustenten una sociedad.

Es imprescindible un consenso que debe protagonizar el estado para de esa manera iniciar el cambio. Los medios de información son los creadores de corrientes de pensamiento y de modelos de conducta, esto se observa fuertemente en las manifestaciones que tiene nuestra sociedad en todo orden de cosas, programas periodísticos que destruyen vidas o personas ya sea por buenas o malas causas. Pues bien ¿porqué no usar esta influencia en educar a la gente, empezando por enseñarle a respetar las leyes y normas básicas de conducta?. Desde el hecho de saber dónde se debe arrojar la basura y de cómo actuar para vivir mejor, al margen de sus limitaciones y debilidades.

Nosotros estamos bajo esa influencia, y día a día aprendemos a vivir con ese tipo de información. Podría hacerse la pregunta, de cómo podemos educar a nuestros hijos en este medio, si somos conscientes que cuanto les digamos será contradicho por lo que verán en la practica. Ergo, si tomamos en consideración que aprender o saber más no 'sirve de nada', entonces vivir respetando las normas, coloca en desventaja a quienes las cumplen.

En nosotros está el cambio. Empecemos a generar corrientes de pensamiento en nuestro entorno que lleve a crear sinergias. Seamos agresivos con los medios de información, participando en indicarles dónde están los problemas e influyendo en los mismos, para lograr cambios de actitud.

Si esperamos que las acciones las hagan por nosotros, simplemente nos quejaremos de nuestros problemas y entraremos en la corriente del pesimismo -en la cual ya nos encontramos-, y seguiremos viviendo en medio de conflictos, sin avanzar y con la seguridad que emigrar a otro país es la mejor opción.

 

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Referencias

(1) Santiago Antunez de Mayolo. Presidente de la Sociedad Geográfica de Lima.

(2) Raul Nakasone. Master in Teaching (MIT).