UN PUEBLO IGNORANTE ES FACIL DE EXPLOTAR Y CONTROLAR

Por Leandro Rodríguez


En la escuela fiscal donde estudiaba la primaria, los días lunes nos formábamos en fila puntualmente a las ocho de la mañana; largas hileras de niños desfilaban por el patio escolar, hasta que por los viejos parlantes se escuchaba un acorde militar. Se escondían los miedos en los rostros por las circunstancias marciales que rodeaban el entorno; teníamos la apariencia de un rebaño de carneros custodiados por el pastor militar, quien era a su vez el director. Este señor encargado de dirigir el colegio golpeaba sus dos grandes palmas de la mano contra las caras y orejas de aquellos que no inflaran suficientemente el pecho o que no levantaran exageradamente las piernas al son marcial; su especialidad era el rodillazo en los muslos cuando la postura era floja, o el chicotazo en la mano con un látigo de cuero que manejaba muy bien. Actualmente, hemos entendido que ese sistema opresor sólo generaba rebeldía y hemos cambiado ciertos conceptos y reglas. La música militar ha sido reemplazada por otros acordes con la misma contribución, es decir absolutamente nada. Destaca de manera similar, la superficialidad y el nulo respeto o interés por todo aquello que no sea el provecho personal. Lo que no ha cambiado, a pesar de nuevos libros, nuevas reglas, nuevos profesores, nuevas tendencias es la manera de enseñar, la manera de guiar al educando,la superficialidad de los tópicos a aprender, la tergiversación de las causas de cientos de hechos históricos, la poca profundidad del análisis, el nulo o poco respeto por las ideas propias, por la propia y personal interpretación de la realidad. El desprecio por el análisis crítico del entorno. El nulo control o fiscalización de aquellos que enseñan. La inexistente investigación meticulosa de los profesores que se sientan al frente de una sala de clase. Y así encontramos maestros drogadictos, psicópatas, machistas, neuróticos, Violentos, sexistas, de tendencias racistas, nazistas, etc.

Las mismas viejas promesas pero en bocas nuevas recorren las aulas. Aún los estudiantes pasan de estar hacinados en sus casas pobres y en el transporte público a estar hacinados en las salas de clases. Se estudia entre, ventanas rotas, puertas inservibles, mesas desgarradas, baños repugnantes, sillas cojas, meriendas miserables, profesores mal preparados, nuestras mejores semillas que son los niños y jóvenes son regadas con agua turbia. Entonces, si la educación es el proceso mediante el cual se trasmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de desenvolverse en la sociedad, muchas lacras, muchos vicios son producto directo de una educación mediocre o nula.

Sí somos conscientes que a través de la enseñanza se repiten las visiones de generaciones anteriores sobre los hechos presentes, eso explicaría el círculo vicioso de cientos de taras repetidas una y otra vez cuando la educación ha sido descuidada.

Si enseñáramos bien por ejemplo a un niño que estudia historia, entendería que en ciertos períodos, ciertos militares han podido asesinar seres humanos a diestra y siniestra sin ningún castigo real y que un presidente dio la orden para ello, e incluso después de algún tiempo, volver a ser nuevamente presidente. Quizás piense que así es la vida, que así se desarrolla la sociedad o quizás idealice a personajes como estos y quiera ser uno de ellos cuando crezca.

Si realizamos un análisis podremos darnos cuenta que ante una educación pobre se exacerban los conflictos e injusticias sociales que detrás de esta problemática se esconden; un pueblo ignorante es más fácil de explotar y controlar que a muchos conviene.

Las ideas, los pensamientos y las sensaciones quedarán regidas por ideas misticas, o modelos de pensamiento generados por “insignes profesionales”, en muchos casos de la prensa que se aprovechan de esta situación, que harán que la gente interprete la realidad desde sus muy subjetivos puntos de vista, sin ningún tipo de fundamento científico o técnico. Entonces escuchar expresiones fatalistas de tragedia como; no importa el gobierno que esté, hay que trabajar igual, el pobre nace pobre y muere pobre, el pobre no tiene cabeza para el estudio, estos indios no sirven para otra cosa, etc., son moldes y paradigmas sociológicos implantados por estructuras económicas y políticas que toman ventaja de vastos sectores de la población que están ajenos al conocimiento.

Uno podría entender que una y otra vez ciertos gobiernos hagan tanto alarde del tema de la educación y demuestren real interés pero en definitiva parece que sólo lo hacen con el fin de ganar votos cuando se den las elecciones.

Curiosamente la solución está ahí sobre la mesa, pero eso implicaría cambios paradigmaticos profundos; chocar con intereses que en algunos casos generan jugosas ganancias a todos aquellos que viven del “negocio” de la educación, es decir, Universidades privadas, colegios privados, escuelas privadas, etc. Ningún gobernante ni miembro de los poderes del estado envía a sus hijos a las escuelas publicas, por ello la gente que es electa para gobernar usará su cargo en el parlamento o donde se encuentre, para defender sus intereses y los intereses de quienes lo instalaron allí, porque en definitiva a él no lo afectaran las decisiones relacionadas con la gente pobre.

La realidad muestra que una parte pequeña de la sociedad, la cual posee los recursos, los medios de producción, los látigos y los garrotes no quiere por ningún motivo que grandes sectores aprendan. Nos hemos acostumbrado a que de esa manera, los incultos y mal educados sean simples burros de cargas dirigidos por esa élite quienes son a fin de cuentas los que indicarán el rumbo a seguir; y es muy obvio, que siempre el rumbo será aquel que conlleva y los lleva hacia sus propios intereses.

Esta minoría tiene claro que la Educación es un poderoso motor del desarrollo humano porque a través de él se favorece la justa distribución económica, el crecimiento espiritual, intelectual, artístico, profesional; la participación general en las decisiones de una nación: el ser capaces de defender sus creencias, sus opiniones y derechos. Pero, este sector insiste en marcar el oscurantismo e ignorancia.

Paidagogos era un antiguo esclavo griego que traía y llevaba a los hijos de la clase privilegiada a la escuela, de allí proviene la palabra pedagogía. En la actualidad es el mismo esclavo quien lleva a sus propios hijos a la escuela; de esa calidad de esclavo provienen los ingentes males de nuestra sociedad; si el padre fue esclavo el hijo será otro esclavo.

Me imagino una escuela agradable, tierna, que sea un segundo verdadero hogar para los niños; no una fábrica de complejos, no un lugar donde te laven el cerebro todos los días, donde los niños despierten temprano y felices al saber que pueden ir al colegio una vez más.

Si tomáramos sólo ciertas medidas quizás serían tremendamente significativas para el buen desarrollo de cualquier sociedad. Desde el primer año de escuela contemplar ciertas materias, ciertas asignaturas como básicas, obligatorias, obvias, evidentes, imperecederas, impostergables, inamovibles, hermosas.

Por ejemplo: Derechos Humanos. Introducción, orígenes, tratados, la tortura como aberración humana, los malos tratos como falta grave y todo lo que tenga que ver con el respeto a la vida. ¿Cuántos torturadores podríamos quizás evitar? Si alguien les hubiera enseñado desde niños acerca de ese preciado tesoro que es la vida, la dignidad y la integridad de un ser humano. ¿Cuántos mercenarios, sicarios nos podríamos evitar? Si se les hubiese enseñado desde niños el respeto a la vida y a la auto-determinación de las ideas.

Quizás así no veríamos a nuestros padres y vecinos pegándoles a sus mujeres. Quizás sabríamos que la educación, los servicios básicos, la vivienda, por ejemplo, son Derechos Humanos básicos y no solamente eso que compete a guerras y los tratos crueles e inhumanos.

Otro ejemplo: Ecología. Introducción. Inicios, conceptos básicos y avanzados. Mientras el respeto a los seres humanos debería ser piedra angular para el desarrollo de los conceptos; el respeto a los animales, árboles y flores como a nuestros hermanos menores debería ser aquello que nos haga caminar rectos por la vida. El respeto a sus casas, a sus ecosistemas, a su entorno. El valorar la lluvia, la conservación del mar, el sabor de los lagos y los ríos y su importancia sobre nuestros alimentos. Entender que la solución no pasa por el eterno reciclaje de productos, sino por la clara fiscalización de quienes destruyen todo a su paso por ganancias y más ganancias. ¿Cuántos fracasos y depredaciones ecológicas se podrían evitar? Si les enseñáramos a los niños, por ejemplo, a votar por aquellos que contemplen en sus discursos el respeto a la naturaleza. Quizás esos servidores públicos no venderían nuestra nación sin importarles las debacles ecológicas que se ciernen sobre nuestro pueblo. Quizás la contaminación y Polución podrían ser evitados.

Otro tema trascendente es conocer sobre la cultura de nuestros orígenes: La enseñanza primordial y básica con respecto a los pueblos originarios de cada país, su historia, sus costumbres, su valor, actuación y contribución histórica, el aprendizaje del idioma nativo. El respeto a las diferentes culturas aborígenes de cada región y de cada país. La valoración de los tremendos aportes de cientos de culturas a la civilización actual y su desarrollo. ¿Cuántos asesinatos, robos, saqueos, pillajes, rapacerías se podrían evitar? Si se les enseñara desde temprano a los niños a querer y respetar sus propias raíces culturales. La creación de agrupaciones que trabajen por el rescate y defensa de los Pueblos Originarios en cada país.

Sobre una adecuada educación sexual: Si antes de la pubertad los niños tuvieran una, por lo menos, básica educación sexual, se podrían evitar mil sinsabores. Empezar enseñando conceptos básicos de anatomía, que no hagan ruborizar o escandalizar a nadie. Conceptos básicos de sexualidad y no temas tabú. La prevención del embarazo no deseado, debería ser tarea de todas las instituciones, así evitaríamos ver a madres que por no saber usar ningún método anti conceptivo amamantan a sus hijos entre leche, sangre y sudor. Si hubiese una educación sexual mínima y temprana entre los niños, se podrían evitar cientos de ultrajes, violaciones, desviaciones, y un sinfín de frustraciones y fracasos. Quizás se podría evitar ver niñas de 14 años embarazadas, sin ningún tipo de educación, tratando de robar algo para comer y alimentar a sus hijos.

Talleres de auto-organización: Que los propios alumnos decidan como quieren ser regidos; que puedan opinar en cuanto a los procesos de selección, de notas, de asignaturas, en el centro de padres y apoderados, en las materias a seguir. Que aquellos conocimientos que se aprenden en alguna institución sean esparcidos por entre la comunidad por los estudiantes. ¿Cuántos jóvenes enseñan en sus barrios lo que aprenden durante el día en alguna institución?

Que la participación en las decisiones sean profundas, humanas y progresistas y no un mero trámite burocrático. Las sugerencias e ideas podrían ser infinitas si uno se pone a pensar en como mejorar la educación que se imparte en un país. Lo cierto es que falta voluntad política. Pero no de los políticos que están siempre cogidos de la teta del estado. Sino de nosotros mismos, inmiscuirnos más en todo aquello que tenga que ver con el mejoramiento de una sociedad, donde lo más elemental y primario es la educación.

El historiador inglés Arnold Toynbee, decía “El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que si se interesan” Sin embargo, no basta con la voluntad política de algunos o la buena voluntad de otros. En esto debe primar un sentimiento, una actitud de profundo entendimiento al respecto y que esto desemboque en un gran movimiento de la más amplia gama de organizaciones y personalidades las cuales se olviden de intereses particulares, personales, o partidarios y generen en forma honesta, decidida y valiente por un cambio radical o el rompimiento de un sistema que sólo contempla el deterioro de la educación.

Una educación que no forme permanentemente a un ser humano libre es conocimiento obsoleto. Lo curioso es que existen ciertos seres humanos que anhelan instrucción y educación como un medio de intereses económicos. Se aprende para disfrutar de lo material, se eligen carreras sin vocación por sobre los principios, el título más parece el de un señor feudal que puede pasearse por entre los pobres. Así nos encontramos con ricos con una alta educación, pero que son unos patanes mediocres que sólo saben de números y recetas y fórmulas ajenas, y no diríamos que han sido educados sino mas bien amaestrados. Y por el otro lado pobres, que con dignas excepciones lograron salvar esa barrera de injusticias y se graduaron de esto o lo otro, pero el conocimiento que tienen lo usan para sentirse eternamente superiores. Si ellos pudieron, es que se puede, no entendiendo que no todos somos iguales en condiciones básicas o que la regla que dice la educación es sólo para los que puedan pagarla también tiene sus excepciones.

El día en que la Educación sea digna. Quizás ese día escucharemos a algún congresista o presidente hablar correctamente y no hablar sin decir nada, tal vez ese día aprenderán esas personalidades a modular bien el lenguaje y usar un vocabulario decente. Quizás ese día dejemos de leer porquerías en esos pasquines que se muestran día a día en los kioscos que sólo muestran vulgaridad y banalidad, quizás ese día dejaremos de ver esa enorme cantidad de basura que arrojan sobre nuestros ojos desde la televisión.

Veo a mi nieto dibujar en sus cuadernos flores que ojala algún día germinen.