Las mentes de los hombres son espejos unas de otras

Por Leandro Rodríguez


Siempre me preguntaba por el mecanismo de nuestro cerebro cuando percibimos algunas cosas y a veces inconscientemente o intuitivamente imitamos. Por ejemplo: cuando conversamos con alguien y este bosteza, inmediatamente nosotros hacemos lo mismo. Por inducción, esto me hizo pensar que probablemente imitemos muchas cosas de nuestro medio, y de allí la importancia del mismo, especialmente de los medios de comunicación. Pensaba que este hecho se debía probablemente a algo fisiológico y mi inquietud hizo que me remitiera a amigos conocedores del tema; sin embargo las respuestas no satisfacían mis inquietudes. Hace poco investigando me encontré con lo que se denominan “Las Neuronas Espejo”.

En 1996 el equipo de Giacomo Rizzolatti, de la Universidad de Parma (Italia), estaba experimentando estudiando el funcionamiento del cerebro del mono. Descubrió entonces un curioso grupo de neuronas, que se activaban no sólo cuando el animal ejecutaba ciertos movimientos, sino también al contemplar a otros hacerlo. Se les llamó neuronas espejo o especulares. En un principio se pensó que simplemente se trataba de un sistema de imitación, sin embargo, los múltiples trabajos que se han hecho desde su descubrimiento, indican que las implicaciones trascienden el campo de la neurofisiología pura. El sistema de espejo permite hacer propias las acciones, sensaciones y emociones de los demás. Su potencial trascendencia para la ciencia es tanta que se ha llegado a afirmar: "El descubrimiento de las neuronas espejo hará por la psicología lo que el ADN por la biología".

Durante mucho tiempo la ciencia intentó, sin éxito, explicar la extraordinaria capacidad humana de comprender lo que los otros hacen y sienten; de entender las intenciones de los demás y su reacción de manera adecuada ante acciones ajenas. El descubrimiento de las neuronas espejo inició una revolución en nuestra comprensión del modo en que usamos el cuerpo, los gestos, las expresiones, las posturas corporales, para comunicar nuestras intenciones  y nuestros sentimientos cuando interactuamos con los demás.

Es precisamente gracias a las neuronas espejo que se puede crear un puente entre los seres entre sí y hacer así posible el desarrollo de la cultura y de la sociedad: son ellas las que explican la imitación y la empatía. Del mismo modo, un déficit en las neuronas espejo puede ser responsable de varios e importantes síntomas del autismo, motores y de lenguaje así como también los problemas sociales. Las neuronas espejo explican como entendemos a los demás, nos proporciona un campo fascinante de un descubrimiento que está cambiando la forma en la que psicólogos y neurocientíficos conciben todo, desde el lenguaje hasta la interacción social.

Cuando un bebé de escasos meses imita siguiendo el modelo de alguna persona frente a él, esto implica que están trabajando sus neuronas espejo. Estas neuronas están distribuidas en lugares claves del cerebro en la corteza pre motora, centros de lenguaje, de empatía y dolor.  Se activan no sólo cuando desempeñamos ciertas acciones, sino también cuando miramos a otra persona desempeñar estas acciones. Estas neuronas han sido estudiadas en el pasado, por el rol que desempeñan en el movimiento y en otras funciones del ser humano, actualmente, se han encontrado funciones adicionales: Por ejemplo, la manera como se activan en respuesta a algo observado. El descubrimiento de este mecanismo fue realizado alrededor de unos diez años atrás, y sugiere que todo lo que vemos hacer a otras personas, lo ejecutamos en nuestra mente.  Este descubrimiento significa que nosotros ensayamos mentalmente, o imitamos la acción cuando la atestiguamos.

Esto explica la manera como aprendemos a sonreír, hablar, caminar, bailar o jugar futbol.  A un nivel más profundo, sugiere una dinámica biológica fundamental como base de nuestro entendimiento a las otras personas, del intercambio complejo de ideas que llamamos cultura; de las disfunciones psico sociales que pueden ir desde la falta de empatía hasta el autismo.  Cuando comprendemos las neuronas espejo, esto nos ayuda a darle sentido a muchos actos impensados, como el contagio de bostezos, el sentir que nos caemos al ver caerse a otra persona, o la pena que sentimos al ver una escena triste, y más aún el sentir el estremecimiento físico ante escenas violentas que padecen otras personas.

Reflexionemos en esto y las implicancias que ello puede tener en la estimulación de las neuronas espejo que pueden potenciar los casos de recuperación y  neuro rehabilitación de aquellos que padezcan una enfermedad motora.

De alguna manera las neuronas espejo, que las tenemos todos, nos ayudan a leer la mente, no como proponen las fantasías telepáticas sino de una manera diferente; tenemos una gran capacidad para deducir las intenciones de otras personas, predecir su comportamiento y ser más astutos que ellos. Los negocios, las guerras y la política son ejemplos de este 'maquiavelismo' que caracteriza al ser humano.

Quizá el sistema de neuronas espejo, desarrollado desde sus orígenes bajo una presión de evolución, es precisamente lo que nos hace humanos, el responsable de que hace 40.000 años se diera el estallido de lo que llamamos civilización.

Podríamos verlas como una red invisible que une a todos los seres humanos entre si y sus predecesores al permitir la conexión entre las mentes y la transmisión de conocimiento y cultura mediante el aprendizaje.

Por otro lado, aunque el descubrimiento de las neuronas espejo sea reciente, si nos remontamos varios siglos atrás, veremos que, durante mucho tiempo, se ha indagado sobre la forma de entender la mente de los demás, y durante muchos siglos varios pensadores y escritores han escrito sobre el tema. Cuando los leo, imagino que es como si hubieran sabido lo que eran las neuronas espejo o, cuanto menos, lo intuyeron. Hay una cita de Hume que dice que las mentes de los hombres son espejos unas de otras. De esta manera, se puede llegar a este descubrimiento mediante una buena comprensión de la psicología de la gente. Pero el descubrimiento en sí es realmente extraordinario, porque le dio un vuelco a la manera de concebir el cerebro a los científicos. Se sabía que el cerebro se divide en varios compartimentos: uno para el control motor, otro para la visión, otro para escuchar las cosas; pero resulta en este descubrimiento que la misma neurona (el descubrimiento se hizo en el cerebro del mono) además que se activa cuando el mono agarra un objeto también se activa cuando el mono está quieto y ve que alguien agarra algo, es decir sin realizar el mismo la propia acción se da este fenómeno en forma autónoma independiente a su voluntad.

Finalmente la existencia de la neuronas espejo, es una demostración que somos seres sociales, y que estamos diseñados para estar unos con otros, para aprender por imitación. Aquí está la clave del asunto, una sociedad como la nuestra en la cual estamos intoxicados por información intrascendente y maligna generada por los medios de comunicación, donde se muestran modelos negativos a seguir especialmente a los niños y jóvenes. Una sociedad donde los padres casi no influyen en la educación de sus hijos por la falta de tiempo o por nuevos paradigmas que se han tomado por imitación también. Una sociedad en que la clase gobernante es la que da el primer ejemplo a imitar, una sociedad enferma llena de violencia y de corrupción algo que se muestra a diario en la televisión. Es hora de ponernos a reflexionar para dar un cambio en nuestras vidas, corrigiendo lo que hacemos mal. Hay que dar más tiempo a los hijos, más tiempo a nuestra vida personal, y generar filtros a la información que nos invade para evitar males mayores y ser dañados.

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