La Revolución del Software libre

Por Leandro Rodriguez


En la actualidad es casi imposible encontrar una actividad que no esté relacionada de una forma u otra con el software, una tecnología que permite, precisamente mediante programas, realizar una gran cantidad de tareas en todos los ámbitos del que hacer humano, que van desde el simple entretenimiento hasta la práctica administrativa de todo un país, pasando por complejos procesos científicos y tecnológicos.

El software es la herramienta que hace posible que una computadora, tablet, celulares, ipot, etc., reciba, interprete y procese información, que dé un resultado de acuerdo con las órdenes que reciba; que procese y almacene esa información y que permita o niegue el acceso a la misma.

El software es a su vez información, porque no es más que secuencias de textos escritos en un lenguaje entendible para una computadora (código fuente), que le da instrucciones a la máquina para que ésta, a su vez, devuelva los resultados convertidos en un lenguaje legible para el ser humano.

Antiguamente se enseñaba a programar en la universidad cuando se estudiaba una carrera técnica o científica. Era común aprender un lenguaje de programación que en nuestro caso fue el Fortran, apenas uno estructuraba un programa y se ejecutaba, se compartía con nuestros colegas para que ellos pudieran utilizarlo. Esa era la filosofía que sustentaba, el compartir información. En los laboratorios era muy común compartir el software igual que se comparte el conocimiento o los métodos matemáticos. Teniendo en cuenta que muchos de esos primeros investigadores eran matemáticos, aplicaron de manera natural sus principios de colaboración para resolver los nuevos retos que planteaba en esa época la naciente informática.

Existía en todas las instituciones científicas y técnicas, un ambiente inicial de colaboración entre investigadores y académicos de la época, que compartían libremente el código fuente de los programas que escribían. Ambiente que se rompió cuando las empresas empezaron a ver el software como un producto distinto del hardware, y un negocio potencial.

A principios de los años 1970 las computadoras ya eran lo bastante potentes para permitir la ejecución de software complejo, el desarrollo del cual era muy costoso en recursos humanos y de tiempo. Entonces se empezaron a producir productos de software separados del hardware, dando lugar al nacimiento de empresas dedicadas únicamente a la producción de software, la mas conocida y destacada de las cuales es Microsoft, fundada en 1975.

Para asegurar su continuidad y la absoluta dependencia de sus clientes, las empresas de software siguieron diversas estrategias, de las cuales destacan dos:

1. No entregar al cliente el código fuente del software, sino solo el código máquina.
2. No vender el software sino licenciar su uso. Es decir, cuando alguien adquiere el producto "Microsoft Office" en un centro comercial, no es propietario del software sino que únicamente adquiere el derecho a usarlo en una computadora.

Estas estrategias han conducido a la industria del software a convertirse en uno de los negocios más rentables del siglo pasado y actual, y a sus dueños a amasar las mayores fortunas del mundo. Pero ¿ha sido a cambio de un producto de calidad y de favorecer los derechos de sus clientes? La respuesta es un rotundo no.

En primer lugar, el hecho de no entregar el código fuente hace que el usuario no pueda corregir posibles -y muy frecuentes- errores en el software. Cuando alguien adquiere un auto puede ver el motor, si tiene conocimientos de mecánica, puede arreglarlo el mismo y, si no los tiene, puede llevar su auto al taller que prefiera. En el software propietario, como no se entrega el código fuente, no puede verse ni tocarse nada, no hay posibilidades de corregir errores, solo queda esperar a que la empresa saque una nueva versión del software y la adquiera, pagando nuevamente la licencia.

En segundo lugar, las licencias de software propietario son muy restrictivas. No se puede compartir con nadie el software, no se puede instalar en dos computadoras, incluso aunque ambos sean propiedad del mismo usuario.

El movimiento del software libre empezó con una impresora que funcionaba incorrectamente. Richard Stallman, un Físico investigador graduado en Harvard, que trabajaba en el MIT (Massachusetts Institute of Technology) decidió arreglarla, pero el fabricante de la impresora se negó a entregarle el código fuente del controlador.

Durante los años 1980, Richard Stallman, un inconformista, también estaba descontento con las restricciones que imponían las licencias del sistema operativo UNIX, y se decidió iniciar un proyecto personal para desarrollar un sistema operativo completo, libre y totalmente abierto, sobre el cual pudiera hacer funcionar cualquier otro software. Nacía así el proyecto del software libre y aparecía el segundo pilar en que se soporta el voluntariado.

El voluntariado, se inició en el MIT de la mano de Richard Stallman, que decidió trabajar en un sistema operativo sin cobrar, ya que ese proyecto no formaba parte de su empleo. Así, solo faltaba un tercer ingrediente, que permitiera crear grandes comunidades de voluntarios dispuestos a colaborar con un objetivo común. Este ingrediente fue Internet, que se extendió por todo el mundo durante los años 1990.

Fue precisamente a principios de los años 1990 cuando Linus Torvalds, un estudiante de la universidad de Helsinki, inspirado en un pequeño sistema operativo didáctico llamado Minix, inició la pieza que le faltaba al proyecto del software libre, el núcleo del sistema operativo. Linus Torvalds aprovechó Internet para crear una comunidad que colaboró en su proyecto, el cual acabó recibiendo el nombre de Linux. El núcleo Linux es un clon de los sistemas operativos UNIX, que complementa el software del sistema iniciado por Richard Stallman y que, juntos, forman un sistema operativo completo llamado GNU/Linux, constituido íntegramente por software libre.

A toda hora y en todo el planeta se desarrolla una sorda batalla de ideas. Como en toda batalla está en juego la libertad, en este caso la libertad del conocimiento. El campo de lucha abarca a toda la sociedad humana aunque millones de sus integrantes ignoren que está en juego su futuro cercano: vivir en una sociedad controlada o vivir en una sociedad libre.

Las dos posiciones enfrentadas y antagónicas están perfectamente definidas: los partidarios del software libre y los defensores del software propietario, los programadores libres y las corporaciones que lucran con la venta de las licencias. Unos utilizan sus conocimientos por la libertad, la igualdad y la fraternidad y los otros por la ganancia, el mercado y el poder. Unos tienen como bandera: para todos todo y los otros la irónica máxima acuñada por Adam Smith para los amos de la época: "Todo para nosotros y nada para el resto de la gente".

Richard Stallman, el iniciador del movimiento creó en 1984 la Free Software Foundation, para difundir y liberar los programas de los sistemas operativos de las computadoras, con códigos abiertos para todo el mundo, sin costo de licencia propietaria. Con el aporte posterior de Linus Torvald, se creó el GNU/Linux, que es el sistema operativo de libre acceso, que hoy funciona en millones de computadoras y servidores de todo el mundo.

El sistema de desarrollo del software libre es la cooperación voluntaria entre miles de programadores de todo el mundo que coordinan su trabajo a través de la red Internet. El trabajo y el perfeccionamiento de los programas es continuo, se liberan versiones mejoradas de cada programa o nuevos programas casi a diario. Ninguna empresa privada puede hacer esto.

Las empresas privadas mantienen en secreto los códigos fuentes de sus programas, con lo cual transforman en esclavos a sus usuarios, que deben recurrir a ellos para cualquier perfeccionamiento o desarrollo.

Las 4 libertades definidas por Stallman para saber si un programa es libre o no, son las siguientes:

1ª La libertad de usar el programa con cualquier fin,
2ª La libertad de ver cómo funciona y adaptarlo a las necesidades de cada uno (para lo cual hay que tener acceso al código fuente),
3ª La libertad de ayudar a los demás distribuyendo las copias del mismo,
4ª La libertad de mejorar el programa y liberarlo sin restricciones para beneficiar a toda la humanidad (es obligatorio tener acceso al código fuente).

El movimiento de software libre tiene algunas características singulares dignas de destacar: es antimonopólico, se opone a las patentes de software, cuestiona la propiedad privada del conocimiento, su estructura es horizontal y no tiene un país monopólico porque está en todas partes, su método de trabajo es cooperativo y lo más importante es que trasciende el modo de producción en el que fue engendrado cuya contradicción principal se da entre la producción social y la apropiación privada de sus resultados, porque tanto la producción y la apropiación del software es social.

Hace muchos años que utilizo en mi computadora el sistema operativo GNU/Linux, nunca he tenido problemas por virus ni se me cuelga cuando estoy utilizando los programas, es estable y tengo todos los utilitarios que necesito y por sobre todo tengo la libertad de examinar cómo funcionan. Puedo compartirlo con mis amigos y tengo la seguridad de que el manejo de la información no está en manos de unos pocos.

Finalmente. "La informática y las computadoras nos dan la posibilidad de revolucionar nuestra forma de vivir cotidiana. Pero es nuestra responsabilidad elegir entre una revolución que nos acabe llevando a una oscura Edad Media tecnológica dominada por unos pocos señores feudales que se apropien de la escritura y de todo medio de comunicación para recaudar impuestos cada vez que respiremos; o por el contrario una revolución que nos lleve a un mundo abierto y moderno, donde el flujo libre de la información nos permita sacar provecho del enorme potencial de la cooperación sin barreras y de la posibilidad de compartir nuestros conocimientos" (Roberto Di Cosmo, http://www.dicosmo.org).

 

***********************

Otros Artículos