¿Sin Timón la Biblioteca Nacional del Perú?

Por Leandro Rodriguez


Hace algunos dias en el canal 7 (Radio Televisión Peruana), entrevistaron al nuevo Director de la Biblioteca Nacional, Hugo Neyra. El tema de conversación fue: El Libro. En varios programas de televisión se ha presentado Hugo Neyra dando opinión sobre historia, sociología, política, siempre en forma mesurada e interesante. Pensé que su nombramiento en este nuevo cargo por el gobierno actual obedecía a que era un experto en bibliotecología o en todo caso conocía a fondo lo que implica manejar una biblioteca en este nuevo mundo; en otras palabras, que tenía una visión moderna de lo que viene a ser un libro.

Fue decepcionante ver su perspectiva cuando el periodista que lo entrevistaba le pregunto sobre el cambio en el manejo de la información y sobre la transformación que esta teniendo el libro. El indicó que el libro nunca se trasformará, (pienso que confundió desaparición con transformación), que siempre permanecerá y que la tecnología en especial de la información no influiran para ello.

En primer lugar el concepto de Libro de Hugo Neyra se traduce a un volumen de papel que aparece cuando se inventa la imprenta, obviamente este es el libro y piensa que esta presentación será la que se tendrá por secula seculorum. No entiende que el libro ahora se presenta en formato digital, es decir podemos verlo en la pantalla de una PC, en la Palm que llevo en mi bolsillo o en la portatil que tengo en mi oficina y que no sólo llevo un libro conmigo sino una pequeña biblioteca que me permite leer donde me encuentre, lo que deseo en ese momento desde una buena novela hasta un artículo científico que tengo almacenado en su memoria. La presentación incluso puedo elegirla de acuerdo a como ha sido estructurado, derrepente una copia fiel de la presentacion clásica en papel de manera que tendré que leerlo de esa manera, tendré que ojearlo con las herramientas que tendra el programa que este utilizando, o tal vez ha sido colocado en formato html y su lectura es más dinámica incluso podré pasearme por todo el libro dando una mirada rápida a su estructura e información, regresar cuando desee a donde he detenido mi lectura etc., y finalmente si deseo puedo obtener una copia en papel del mismo. Entonces el libro ha sufrido una evolución no para mal sino para bien. Obviamente no es fácil cambiar el paradigma mental que tenemos y que ha condicionado la adicción al papel y la tecnología por el momento no permite a todos tener acceso a estas herramientas por el elevado costo, sin embargo, esto sera algo natural en poco tiempo, derrepente incluso en los celulares que se compran en la esquina podremos almacenar libros para poder leerlos cuando se desee.

La tecnología como podemos ver condiciona cambios dramáticos en nuestra forma de trabajo que incluso remecen las normas que fueron inventadas hace mas de 300 años sobre los derechos de autor, también remecen la estructura empresarial que se soporta sobre un esquema antiguo. No podemos pensar que lo nuevo debe adaptarse a lo viejo o que lo viejo es lo que nunca debe cambiar. Es mas debemos aprender de lo viejo para que lo nuevo sea mejor.

En la actualidad hay proyectos monumentales donde se han incluido las bibliotecas de instituciones muy importantes en el mundo, como por ejemplo: la biblioteca del Instituto Tecnológico de Massachusetts o la biblioteca de la Universidad Computlense de Madrid que ha hecho un convenio con la empresa Google para que digitalice toda su información y la coloque en línea con acceso gratuito a todo el mundo. Ello se da, porque en los países mas democráticos y en las instituciones mas libres, se enseña a leer e inmediatamente se utiliza la lectura como herramienta de aprendizaje. Se enseña a escribir e inmediatamente se utiliza la escritura como una poderosa arma de comunicación de ideas. Así, las nuevas tecnologías se han ido creando basadas en anteriores y por eso algunas resultan en contra de otras. En estos lugares mucha gente aprende a pensar por si misma y a explotar sus inteligencias. En estos países se producen cientos y decenas de miles de libros nuevos semanal o mensualmente. En los países menos libres como el nuestro, en países subdesarrollados la familia pobre gasta todos sus magros ingresos en sobrevivir y obviamente ni piensa en comprar libros. Por otro lado, no existe la cultura para la lectura o mejor dicho ha desparecido y no hay proyectos que estimulen ello. De manera que las bases de datos mentales de la gente de este país adolece de información, somos como computadoras que no tienen software y cuyas funcionalidades son limitadas. La lectura constituye un vehículo para el aprendizaje, para el desarrollo de la inteligencia, para la adquisición de cultura y para la educación de la voluntad, algo que adolecemos y que duele admitirlo.

En este escenario observar la visión del nuevo director de la biblioteca nacional nos muestra a un hombre con un pensamiento esquemático, copista y repetitivo de lo que aprendió adoleciendo de la innovación y creatividad para aceptar un reto como el que tiene entre manos en estos momentos, especialmente considerando las fortalezas y debilidades de un país como el Perú.

Hace algunos días fui invitado a la ceremonia de premiación del programa de Proyectos Especiales 2006 de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos debido a que fui uno de los evaluadores de los mismos. Esta ceremonia se realizo en la Biblioteca Central de esa casa de estudios. Me quede sorprendido ver la cantidad de computadoras que tiene esta biblioteca y que utilizan los alumnos para buscar las referencias; y lo que más me sorprendió fue no ver alumnos leyendo libros en papel, todos estaban en terminales leyendo información que estaba en la red y muchos de ellos libros que descargaban total o parcialmente a diskettes o enviaban la información vía Internet a sus correos privados o a discos virtuales de almacenamiento. En ese momento recordé la entrevista al Director de la Biblioteca Nacional pensé y me pregunte, ¿en que se basaba su visión arcaica de lo que es el libro?. Para él como lo vuelo a recalcar, el libro es un compendio de conocimiento o información que debe estar en papel, no hay otra opción, el hecho de que ese libro ahora este en otro formato y obedezca a un manejo totalmente diferente donde se choca con un esquema legal, moral, empresarial, etc, no es una opción. Que lastima que este gobierno nuevamente ponga a dinosaurios en la dirección de instituciones que por su misma naturaleza deben ser innovadores por excelencia.
Derrepente hubiera sido interesante escuchar al nuevo director considerar opciones innovadoras para su institución como por ejemplo: una biblioteca donde incluso se coloque una plataforma de publicaciones para que el pueblo en general pueda publicar, artículos, tesis, libros, monografias, etc., que nadie se los publicará si es que no cuentan con dinero. Una biblioteca que permita no solo buscar información sino también que produzca información. Porque no dar la posibilidad a cualquier peruano encuentre donde se encuentre a que pueda tener en sus manos un libro de producción peruana, que se puede digitalizar y colocar en la red para que pueda leerlo en línea, imprimirlo o llevarlo consigo digitalmente. Porque no ver nuevos esquemas de búsqueda y hacer convenios con empresas e instituciones publicas de tecnología peruanas que permitan generar información al igual que lo están haciendo las bibliotecas del MIT y de la Universidad Complutense de Madrid. Asesorarse para generar el uso de software libre que permita desarrollos sustentables perdurables en el tiempo. Porque no usar las cabinas públicas de internet para estimular el habito de la lectura y para ello generar en su pagina WEB proyectos y productos que puedan ser asimilados por la juventud al margen de colocar toda la producción del Perú. En fin hay muchas ideas que pueden darse, derrepente la buena infraestructura con que ahora cuentan puede también ser utilizada para capacitar a los usuarios y mostrarles como será una biblioteca del futuro y no solamente servir de un lugar en donde hay que ir a obtener libros en papel para leer. Derrepente la idea seria que esos libros sean inéditos o una reliquia como en España lo es por ejemplo la obra original del Quijote.

Cuando estudiaba en la universidad teníamos una biblioteca vetusta que servía como fuente de consulta para nuestros estudios, recuerdo que en algunos casos hacíamos cola desde temprano para poder obtener un ejemplar de un libro de matemáticas que era muy escaso, fotocopiábamos rápidamente lo que necesitábamos y luego devolvíamos de inmediato el ejemplar, la otra alternativa era comprar una versión pirateada del mismo que la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) vendía sin problemas a precios muy módicos porque se había utilizado papel muy ordinario para la copia. En la actualidad cuando necesitamos información ya no vamos a una biblioteca como la UNI sino buscamos en la red que hay sobre ello, es increíble la cantidad de información y la calidad de la misma que se encuentra en INTERNET, es mas, podemos entrar a bibliotecas de centros tan importantes como el MIT para obtener información en su mayoría de manera gratuita y también rentada. Instituciones muy importantes como el International Centre for Theoretical Physics de Trieste Italia han generado plataformas de publicaciones con el objeto que profesionales o investigadores del tercer mundo puedan publicar ya que en muchos casos los proyectos donde están trabajando no interesan al primer mundo y no es fácil publicar en revistas indexadas por ellos, sin embargo para nuestros países es muy importante. Lo que hace el primer mundo no siempre nos es útil a nosotros obviamente. Estas herramientas están hechas en software libre con el objeto que otras instituciones puedan utilizarlas adaptándolas a sus necesidades sin pagar ningún derecho ¿sabrá esto el nuevo director de la Biblioteca Nacional?.

Finalmente, el nuevo director desconoce el proyecto de Biblioteca Virtual del Perú que persigue axiomatizar toda la información que produce el Perú y colocarla en un portal de búsqueda, este proyecto se ha venido elaborando y trabajando con varias instituciones incluyendo la Biblioteca Nacional. Es obvio que un gobierno que vuelve a colocar a sus dinosaurios en los cargos públicos que ostentaron hace mas de 20 años cuando gobernaron y destruyeron el país no ha aprendido la lección. Nuevamente se comete el error de retirar a los mas capaces y de colocar a los que según ellos son los hombres de confianza que mejoraran la gestión. Ojala estos errores no generen daño en el futuro, pienso que solo se persigue mantener el status quo y no generar cambios originales que permitan con recursos mínimos logros importantes, esto solo es posible si se cuenta con el material humano adecuado, lamentablemente en esta institución no es así.