Una propuesta para canalizar la ciencia en el Perú

Por Leandro Rodríguez


El estado ha demostrado hasta el cansancio que es ineficiente, así como está estructurado no sirve para solucionar los problemas de la población, la creación de nuevas instituciones burocráticas en el entendido de que de esa forma se mejorará el desarrollo en esos sectores no funcionará en la práctica. Creo que muy pocos sabemos para qué sirve el Ministerio del Medio Ambiente, o de qué manera su impacto, en este tiempo que ha estado creado, ha servido de algo.

Es casi una constante ver a los miembros del ministerio de salud (médicos, enfermeras, etc.) hacer huelga esté quien este al mando de dicho ministerio. Toda la vida se pide recursos para poder atender mejor a los pacientes, incremento de las miserables remuneraciones que reciben, etc. Han pasado por ser la cabeza de este ministerio innumerables médicos de muy buen prestigio pero al final de cuentas las cosas han seguido igual; lo cual indica que no es cuestión de personas sino de sistema. Construir o crear algo dentro de este esquema es simplemente no ver la realidad y esperar que a la larga no se logre los objetivos que se persiguen.

Con la llegada al poder del Presidente Ollanta Humala, considerando su prédica previa, muchos pensamos que por fin se daría una acción lógica para poder mejorar el sistema. Es decir pensar en primer lugar en una reorganización total del Estado, hacer una reingeniería de sus instituciones y organizar un nuevo Estado que refleje sobre todo la realidad y la satisfacción de los intereses de la población. Sin embargo lo que vemos es un continuismo y dentro de él se trata de que las cosas funcionen. Es increíble pero no tenemos más que quitarnos una venda de los ojos para ver la realidad.

El aparato estatal es muy grande, se ha estructurado de espaldas a la realidad del país. Recuerdo hace algunos años en una reunión científica un científico del Instituto Geofísico del Perú (IGP) presentó un trabajo que había realizado en su tesis doctoral hacía muchos años; los asistentes preguntaron porqué no había aplicado el trabajo en estos tiempos con todos los desarrollos que se habían dado; la respuesta fue: “No tengo gente para ello”; curiosamente este señor tenía una gran cantidad de personal que trabajaba para él. Al finalizar dicho evento se realizó una mesa redonda y se preguntó al director del IGP que es lo que hacía dicha institución sacando a colación la respuesta que se recibió de “No tengo gente para ello”. El director se sonrió y contó una metáfora para aclarar el asunto. Dijo: El IGP fue creado hace muchos años como muchas otras instituciones del estado, en principio con un fin específico; por hacer una analogía es como si encargáramos a un hombre que su trabajo sería contar los barcos que pasan por un río todo el día. El hombre que lo hacía se da cuenta que es mucho trabajo para él solo, contrató a alguien más para que lo ayude, pero sigue siendo mucho el trabajo, contrataron a un tercero, ahora tenían que pensar quien sería el jefe, luego contratan a una secretaria, tienen que tener a alguien quien les lleve las cuentas, etc., etc., y así la institución creció y creció. Pasaron los años y de pronto recibieron la visita de personas interesadas en el trabajo de contar barcos y se dieron cuenta que ya no se contaban barcos y cuando preguntaron porqué, la respuesta fue “No tenemos gente para ello”. Después de esta narración la gente aplaudió y soltó una carcajada.

En lo personal, no creo que haya escuchado una metáfora tan bien estructurada que explique de manera extraordinaria la situación del estado y de sus instituciones. La persona que narró esta metáfora fue el Ing., Alberto Giesecke Matto, extraordinario hombre que ha creado varias instituciones y luchador incansable por el desarrollo del país. Fundador del IGP y del Centro Regional de Sismología para América del Sur.

Se ha sugerido la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología en el supuesto que esto arreglará o en todo caso encausará mejor los recursos para generar productos y el desarrollo. Pienso que cualquier persona que tenga dos dedos de frente y mire simplemente la realidad no puede pensar que ello será una solución factible que pueda dar frutos. Derrepente ya es hora de pensar que el desarrollo de la ciencia y la tecnología no podrá darse si por ejemplo no reestructuramos nuestro sistema educativo. Creo que la idea en primer lugar debe ser crear las condiciones adecuadas para que el estado pueda funcionar reflejando en sus acciones la satisfacción de las necesidades de la población.

Hace unos días salió publicado en el Diario El Comercio un artículo en relación a que el estado no debe dirigir la inversión en tecnología. Se plantea que es bastante discutible que el estado usando los recursos de todos sea el que decida qué proyectos de investigación financiar, considerando la experiencia se indica que el estado invertirá a ciegas sin información arriesgándose a colocar dinero en proyectos poco sensatos o incluso inútiles. Esto último es algo que ha ocurrido. No se entiende que el problema no solo es de dinero. Por ejemplo las regiones han recibido más de 1,100 millones de soles como producto del canon, sin embargo buena parte de este presupuesto no se ejecuta.

Obviamente toda la comunidad que está en pro de la creación de un ministerio ha dado el grito al cielo por este artículo. Sin embargo, me parece que hasta ahora no se entiende que la ciencia es una forma de interpretar la realidad. Los países desarrollados tienen ciencia porque mantienen un sistema que funciona desde los colegios, universidades, institutos, organismos. Y dado un problema determinado, le confían la solución a la ciencia: a esas universidades o institutos. Esta es una diferencia fundamental con los países subdesarrollados, que dado un problema van a pedirles ayuda a los economistas o a los políticos. La ciencia es invisible para esta gente. Entonces, la situación es que en los países desarrollados tienen montado y funcionando un gran aparato cognitivo, desde la educación inicial hasta los grandes institutos científicos y eso se mantiene más allá del gobernante de turno. En el Perú estamos muy lejos de que esto suceda. Tenemos que empezar por reorganizar el aparato del estado para crear las condiciones de desarrollo, de otra manera seguiremos cosechando fracasos.

***********************

Otros Artículos