¿SOMOS LIBRES, SEAMOSLO SIEMPRE?

Por Leandro Rodríguez


La libertad es un concepto que hace referencia a muchos aspectos de la vida humana; comúnmente se le define como aquella facultad natural que posee el ser humano de poder obrar según su propia voluntad. También es posible comprender la libertad como aquel estado en el que el hombre no está siendo esclavizado ni preso por otro. Se trata de un concepto que hace alusión a aquellos aspectos relacionados con la independencia, con la licencia para realizar aquello que se estime adecuado o conveniente, es decir el libre albedrío.

El concepto de libertad nos ha hecho reflexionar en múltiples sentidos a lo largo de la existencia humana. La libertad tiene relación con la autonomía, que se entiende como la dimensión de la razón que permite al ser humano pensar dándose normas a si mismo sin que medie autoridad alguna, lo que conlleva a la responsabilidad personal y social.

En este escenario, pocas veces o derrepente nunca nos ponemos a pensar si somos realmente libres con todas las influencias que tenemos en esta sociedad y obviamente de acuerdo a como hemos sido educados. Generalmente los políticos toman como bandera “la libertad” cuando se refieren al sistema democrático especialmente en países como los nuestros. Considero que bajo la óptica planteada, somos un país de oprimidos; la opresión empieza cuando se le despoja al ser humano de su propio mundo, de su inteligencia. Muchos pierden ese mundo desde que nacen, se crece sometidos a ideologías que se imponen, se sufre un lavado de cerebro desde la infancia y por ello quizás nunca recuperamos nuestra propia inteligencia. La liberación es un asunto personal y muy difícil. La sociedad es víctima de poderes que luchan entre si para arrastrar con ello a los pobladores y en esto los medios de información son los abanderados. Curiosamente los que manejan estos medios también son oprimidos, cuyo pensamiento e ideas se rigen meramente con un afán de lucro. El fin justifica los medios.

Es extremadamente difícil, que la democracia funcione en una población de este tipo, es decir, donde la mayoría son personas oprimidas. Las características de los oprimidos son: a) Creer firmemente que algo o alguien llegará a salvarles, o a mejorar sus vidas, a darles trabajo, a ofrecerles servicios de salud. b) Buscan un agente externo que les cure de sus males económicos, físicos, mentales o espirituales. c) Fáciles de convencer y por ello cualquier charlatán les podrá convencer para obtener sus votos. d) Sólo ven a las personas o las cosas, casi nunca pueden ver las ideas porque las ideas exigen pensar y como ellos nunca han pensado por si mismos, harán lo que es más fácil, dejar que otros piensen por ellos.

En una población de oprimidos es muy fácil instaurar una “democracia” que en el fondo no es tal y lo peor, mantenerla bajo la ilusión de vivir en ese sistema. Curiosamente el sistema en que vivimos puede verse como una dictadura de las mayorías conformadas por personas oprimidas. Los partidos políticos conformados por oprimidos que mantienen una cúpula de eternos dirigentes y emiten sus votos sin tener que pensar. Los opresores o dirigentes políticos y los oprimidos (los votantes) dependen uno del otro. A los dirigentes nunca les va a convenir que los votantes se eduquen, se liberen de su paternalismo, ni se den cuenta de su estado de opresión porque después ya no obtendrían sus votos; y los votantes oprimidos dependen de los dirigentes porque saben que si obtienen el poder podrían ingresar a algún trabajo en el estado sin tener ningún merecimiento, sólo con ser miembro del partido de los dirigentes. La máxima ilusión de estos oprimidos es llegar a ser dirigentes y así el círculo se cierra.

La persona libre por el contrario apoya las mejores ideas, las soluciones más inteligentes, se indigna ante cualquier injusticia sin esperar que otros también lo hagan. Hace huelga sola sin esperar que un sindicato le apoye, busca sus propias soluciones utilizando sus propios recursos, su propia inteligencia y su propio poder que le da el ser libre. Depende de sí misma, por eso está protegida contra todo tipo de drogas o de domesticación. Escoge su propio Dios y usa su libertad para dirigirse a su Dios de la manera más directa y sin intermediarios, no necesita de sacerdotes ni sacerdotisas. Hace el bien sin mirar a quién y ama a sus prójimo como a si mismo. Tiene su cerebro en permanente actividad, cada cosa que hace va siempre acompañada de preguntas para hacer más fácil la actividad o para mejorar el servicio. Es responsable de su propia educación, crea su propio currículum, investiga por su propio interés y opera en niveles de análisis y síntesis, por eso siempre toma, libremente y después de profunda reflexión, una posición con respecto a cualquier tema político, social, económico o filosófico. No tiene temores. Podemos decir que nuestros actos hablan sobre nuestro estado de opresión o de libertad.

Todos estamos expuestos a lavados de cerebro, desde los bebes hasta los ancianos con ello aprendemos vicios y formas de actuar que en muchos casos son dirigidos por los opresores que a su vez también son oprimidos por intereses y opresores mucho más poderosos. Es importante en este contexto ver cual es el papel de los medios de información que son los que contribuyen directamente en oprimir o liberar al pueblo. Es importante entender que las innovaciones científicas y tecnológicas propias de la sociedad de la información repercuten directamente en diferentes ámbitos sociales y profesionales, fundamentalmente en la educación. Cualquier innovación en el modo de tratar la información, en la forma de acceder a ella y en los medios para comunicarla incidirán fuertemente sobre los procesos educativos de la sociedad.

Los medios de comunicación ejercen un gran poder en la toma de decisiones públicas sobre diversos temas, dirigiendo la atención del público, favoreciendo tendencias de opinión publica, de modo que es muy interesante ver como se alían a determinadas tendencias de gobierno para dirigir la mente de la población indicándole como hay que pensar y actuar en función de ideas racistas y religiosas; tratando de indicar que ello está implementado oleado y sacramentado. Por ello es interesante observar como personas que han sido formadas en colegios privados, aparentemente buenos, realizan actos que entran en contradicción incluso con sus propias creencias religiosas. Como dije al principio el hecho de haber generado opresión impide un análisis crítico de las actitudes.

Los medios de comunicación en nuestro país generan una visión fragmentada de la realidad con informaciones desordenadas, inconexas, contradictorias. Prima la percepción de lo sensitivo, intuitivo y emocional. Se dan respuestas de carácter emotivo y no racional. La mala educación de nuestro país incrementa el riesgo de manipulación; se transmite el individualismo en lugar de una autonomía personal de autorrealización; se induce a la población a vivir al margen de la ley para la solución de conflictos en lugar del respeto a la ley como sistema de las libertades individuales para la convivencia; se difunden mensajes de estereotipos que favorecen actitudes intolerantes en lugar de difundir la tolerancia; se enseña el desprecio por la argumentación racional y se alaba la mentira en lugar de generar la capacidad de argumentar racionalmente y el desarrollo del dominio conceptual. Se genera una visión mágica de la ciencia y de la tecnología con interpretaciones anticientíficas, en lugar de valorar el conocimiento y el método científico; se promueve la perdida del sentido del esfuerzo personal como medio para realizarse, se estimula la cultura de la pereza, en lugar de impulsar la valoración del trabajo y la competencia profesional; se estimula la violencia como medio para resolver los conflictos y como si fuera un espectáculo divertido en lugar de generar un rechazo de la violencia como medio para resolver conflictos y finalmente se promueve un concepto equivocado de competitividad en lugar de generarlo integrando la solidaridad y la cooperación.

En este escenario es de suma necesidad que la escuela y el hogar tengan que analizar los contenidos de los medios con la intención de hacer concientes a los niños de esa situación y de esta manera intentar contribuir a paliar el problema donde el conflicto de valores puede ser determinante en la formación de los jóvenes cuya respuesta a la vida en el futuro dependerá de ello; en otras palabras, intentar que no sean unos oprimidos y hacerlos libres.

Hace algunos años la UNESCO advirtió sobre la necesidad de que la escuela reaccionara y afrontara la educación para los medios de comunicación y que los profesores contaran con instrumentos útiles, esto fue hecho en el año 1982 en Alemania. En este contexto la escuela y la familia tienen que compartir la responsabilidad de preparar a los jóvenes para vivir en un mundo dominado por imágenes, sonidos y palabras junto con la tecnología que implica su manejo. Niños y adultos tienen que aprender a descifrar el manejo de estos sistemas simbólicos, esto evidentemente genera un reajuste de las prioridades educativas. La educación en relación a los medios de comunicación será posible solamente con la participación de los padres, maestros y el personal de los medios de comunicación ya que estos son los responsables, a fin de cuentas, en generar conciencia en los oyentes, los espectadores y los lectores. Ahora que existe una relativa preocupación por mejorar la educación se esta dejando de lado este hecho importantísimo el cual es la integración de los sistemas educativos con los de la comunicación.

El estado debe apoyar o generar programas de educación relativa a los medios de comunicación. Debe desarrollar cursos de formación para los educadores, animadores y mediadores, con el objeto de mejorar el conocimiento y comprensión de los medios de comunicación y su influencia en las mentes de la población. Debe estimular las actividades de investigación y desarrollo en educación relativa a los medios de comunicación en disciplinas como por ejemplo Psicología en las ciencias de la Comunicación. La enseñanza sobre los medios tiene que estar enfocada en generar mecanismos de defensa frente a intereses comerciales, políticos, etc y orientar el espíritu crítico con la idea de tener un individuo libre. Los ciudadanos deben convertirse en consumidores lúcidos.

Finalmente a manera de anécdota observo día a día los comentarios de amigos que no hablan de otra cosa que de lo que observaron en la televisión en los programas periodísticos, alabando incluso ocurrencias de lo más tontas de los conductores de dichos programas. Si nos movemos un poco en nuestro entorno como por ejemplo en un mercado y observamos lo que comentan las vendedoras veremos que el tema de conversación lo constituyen los programas de televisión más aberrantes, con los temas más descabellados donde se encuentra el chisme, la mentira la intromisión en la vida ajena, como tema diario de conversación; todo lo que alguna vez nos enseñaron nuestros padres como algo que era negativo y malo. Pienso que en un país de oprimidos como lo somos, la gente que maneja programas de este tipo podrían tranquilamente arreglar muchos problemas en la sociedad; si el día de mañana indicaran a la población la importancia de respetar las normas, de seguro la gente empezaría a pensar en ello; lamentablemente el manejo de masas esta más en estupidizar para oprimir que en educar para liberar.