El Papel

Por Leandro Rodriguez


Dentro del programa de Calidad con que cuenta nuestra empresa, se exige la mejora continua como un requisito fundamental para mantener la certificación ISO. Para ello nos pusimos a analizar cómo a medida que han pasado los años nos hemos ido llenando de papeles, casi todas las oficinas están atiborradas de papel, en archivadores, estantes, etc. Sin darnos cuenta estamos ahogándonos en papel. El archivo central que es el nombre que le hemos dado al lugar donde se han colocado los informes entregados, planos, documentos de los proyectos, etc., está totalmente lleno. Además, hemos alquilado los servicios de una empresa que se encarga de guardar documentos en almacenes adecuados para ello. Imagínense ustedes el mercado que tiene esta empresa ante la gran cantidad de papel que se utiliza en el trabajo rutinario de todas las instituciones del país.

Uno de los supuestos que se tenía hace muchos años fue que con el desarrollo de las computadoras y cuando las mismas estuvieran al alcance de todos se reduciría dramáticamente el uso de papel. Sin embargo, el resultado fue a la inversa, con la aparición de la computadora el uso de papel se incremento notablemente, antiguamente con la máquina de escribir se corregía el texto con un papel especial que tenía que escribirse encima de la letra o palabra mal escrita, de esa forma se borraba de manera más o menos aceptable el error, pero se mantenía la hoja de papel a no ser que los errores fueran dramáticos, si esto se daba había que rehacer totalmente el documento obviamente. Con la computadora debió ser diferente, se entendía que las correcciones se harían antes de imprimirse. Lamentablemente muchos de los usuarios estaban tan acostumbrados a tener los documentos en papel que necesitaban la versión impresa para hacer las correcciones necesarias. Con la aparición de Internet, de herramientas tan inteligentes para el manejo de la información, de la miniaturización y lo inalámbrico, la ciencia y tecnología nos han proporcionado herramientas extraordinarias, sin embargo, continuamos manteniendo nuestros paradigmas que descansan sobre el uso casi masivo del papel.

En la actualidad podemos leer un periódico en Internet, podemos colocar libros en formato digital, tenemos revistas de todo tipo y de todos los campos del conocimiento en formato digital, todo ello soportado por herramientas que permiten su lectura de la manera más amigable y rápida, sin embargo muy poco usamos estas herramientas y seguimos adictos al papel. En todo el mundo muchas revistas científicas referenciadas, han anunciado que dejan de producir sus publicaciones en papel y que solo lo harán en formato digital un avance importantísimo desde mi punto de vista. Por mi parte les contare que en las últimas navidades me obsequiaron un IPAD2. Espectacular herramienta que me permite hacer casi de todo excepto correr mis programas científicos. Llevo novelas, libros, publicaciones científicas, que puedo acceder muy fácilmente. Solo imprimo lo estrictamente necesario. ¿Pero porque preocuparnos tanto por el problema del papel?

El papel se compone de fibras vegetales, es decir, de materia orgánica, o lo que es lo mismo, de elementos que están o han estado vivos. Por este motivo debemos aprender a valorar la importancia del papel como exponente y resultado de un proceso de fabricación, que ha tenido como consecuencia la muerte de un ser vivo: El Árbol.

De igual modo que confundimos dinero con bienestar, de la misma manera que pensamos, que al mover dinero manejamos posibilidades, debemos concientizarnos de que, al utilizar papel, aprovechamos parte de la riqueza viva del planeta, y si no la cuidamos, corremos el riesgo de perderla.

La repercusión que tendrá en un futuro la sobreexplotación de los recursos madereros sólo podrá sufrirlo las próximas generaciones. Es pues una labor importante y difícil la que se nos plantea: ser conscientes de que la abundancia de hoy puede ser escasez de mañana.

La industria papelera tradicional centra sus investigaciones en la explotación racional del bosque, utilizando un proceso de fabricación en el que interviene de modo notable la Física de Superficie, la Mecánica de Fluidos y de Materiales Compuestos, la Termodinámica y sobre todo, la Química.

Analizando estos datos observamos que cada proceso aporta elementos no deseables en la cadena industrial, como son el derroche de recursos, tanto materiales como energéticos, y la Contaminación Ambiental.

7.000 periódicos pesan alrededor de una tonelada, lo que equivale a tres metros cúbicos de madera, o lo que es lo mismo, 13 árboles de tamaño medio. Por ello, cuando arrojamos a la basura nuestro papel usado, condenamos a muerte a millones de árboles.

Hasta ahora hemos vivido bajo la ilusión de que la Tierra es como una gigantesca pieza de recambio que podrá sustituirse cuando se haya deteriorado definitivamente, sin embargo, los recursos naturales de nuestro entorno son pobres y limitados. La sociedad del mundo desarrollado está dominada por el derroche y la cultura de "Usar y Tirar", no acaba de comprender, que sin una adecuada protección y valoración del Medio Ambiente, ni existe calidad de vida ni garantías de futuro.

Hoy en día, a la vista de la evolución social, industrial y ecológica, es un error no tener en cuenta cuestiones medioambientales y de ahorro. Ya hace tiempo que se comienza a vislumbrar el grave problema que supondrán la escasez de materias primas en la industria y el exceso de basura en las ciudades.

Pero, para ayudar a entender y combatir esta situación es fundamental la información. Estar informado aumenta las posibilidades de tomar una actitud correcta en cualquier situación, no sólo en el ámbito medioambiental, sino en cualquier aspecto de las relaciones humanas. Así pues, se hace necesario aprender a ver, oír y estudiar los fenómenos de la Naturaleza para llegar a comprender que la solución a la mayoría de los problemas está en nosotros mismos. Somos nosotros, con nuestro comportamiento cotidiano, quienes podemos cambiar el curso de los acontecimientos.

Para ello, el arma más poderosa con la que contamos es el ahorro. Ahorrar medios significa conservar posibilidades, y esto a su vez equivale a sobrevivir. Pero, ¿cuál es la forma más adecuada de Ahorrar?.

Sin embargo, el Hombre, que es capaz de admitir y soportar en su vida cotidiana complicados adelantos y modernidades, que en muchas ocasiones no mejoran su calidad de vida sino que la degradan, no es capaz de entender y aceptar las cosas más sencillas, como es la necesaria compenetración y respeto por la Naturaleza.

Algo tiene que cambiar en nuestra relación con el Planeta. Es indispensable modificar hábitos y costumbres, por muy arraigadas que estén en cada uno de nosotros, es necesario aplicar la solidaridad desde otro punto de vista, y lo más importante, hay que saber lo que se puede y lo que no se debe hacer.

Estas fueron algunas medidas en la acción de mejora continua que tomamos en nuestra empresa:

No arrojar a la basura los papeles sueltos. Almacenarlos, bien en el trabajo, bien en los contenedores que a tal efecto se están colocando en los edificios.

Siempre que sea posible, separar el papel agrupándolo en sus principales clases.

Animar a familiares, amigos, compañeros y vecinos a coordinarse, agrupando sus esfuerzos y su desecho de papel.

Todas las impresiones que se realizaran en la empresa se harán en doble cara.

Hay que adoptar cambios fundamentales en nuestra forma de vivir y en nuestra relación con el mundo que nos rodea. Hemos de tomar conciencia de que el Planeta es un todo, rico y variado pero indivisible. Debemos asumir y valorar las grandes decisiones junto a las pequeñas, y no por ello menos importantes, actitudes y comportamientos cotidianos. Desde el ahorro en todos los sentidos, hasta la conservación y respeto por el Medio Ambiente, pasando por la solidaridad, la comprensión y el diálogo hacia nuestra misma especie. Estas deben ser las leyes que debemos practicar.

Ahora tenemos la oportunidad de ayudar un poco. Es algo tan simple como guardar los periódicos.

 

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