Niñez en desamparo, hombres sin mañana

Por Leandro Rodriguez


Cada día que me traslado a mi centro de trabajo, es casi natural encontrar en cada semáforo a indigentes, mendigos, vendedores ambulantes, malabaristas. Todos ellos tratando de generar recursos para poder sobrevivir. En esta rutina lo que más me impacta es ver a una mujer del interior del país con su vestimenta típica, sucia, analfabeta e ignorante con un hijo en los brazos de meses y otro a su costado intentando limpiar el parabrisas de los carros con un trapo sucio para recibir alguna moneda o una golosina que tal vez la conservamos porque no se nos antojó comerla y que deseamos desechar. Día a día veo a esta mujer en la misma situación. Cuando salimos a almorzar se encuentra en la vereda con la mano tendida, muchas veces dormida con el bebé en su pecho también dormido intentando nutrirse de la madre. El otro hijo ignorante ante la situación que vive, intenta hacer lo que todo niño a su edad: jugar, lo hace con los desperdicios que encuentra en los basureros de la zona, botellas, cajas, etc y de rato en rato estira su mano pidiendo una limosna para ayudar a su madre. La comida de este niño es agua o una infusión que trae del lugar donde vive, come a veces galletas que los que pasan por su lado le regalan, posiblemente porque ya no desean comerlas o por lástima.

Día a día observo a esta mujer y también su entorno, es como una película cuyo desenlace será tal vez cuando algún día no aparezcan más, probablemente porque ocurrió lo esperado, alguna enfermedad que los mató o simplemente la desnutrición que hizo presa de sus cuerpos, o si Dios quiere encuentren una alternativa mejor de supervivencia.

¿Como podríamos incluir a esta mujer en el aparato productivo de nuestro país? quien no es capaz de desempeñarse ni siquiera como empleada domestica, ni tiene la formación para poder hacer otra cosa que lo que aprendió en su tierra y que aquí no sirve. La pregunta sería. ¿Que podemos hacer para ayudar a esta gente?. Esas dos criaturas que han tenido la desgracia de nacer en un hogar pobre, si sobreviven serán unos inválidos intelectuales posiblemente con serias deficiencias físicas debido a que no han sido alimentados ni estimulados como corresponde para permitir que su cerebro y sus demás órganos se desarrollen adecuadamente; esto lamentablemente es irrecuperable y cuando sean mayores, si sobreviven como repito, no se podrá hacer absolutamente nada para incluirlos en el aparato productivo del país.

La pobreza puede definirse como la situación que afecta a las personas que carecen de lo necesario para el sustento de sus vidas, es decir, que no pueden satisfacer sus necesidades básicas. Implica no tener la oportunidad de vivir una vida larga, sana, creativa y disfrutar de libertad, dignidad, respeto por sí mismo y de los demás. La causa de la pobreza en nuestro país está directamente relacionada a las desastrosas políticas que han tenido los gobiernos de turno y a la concepción misma de país que han tenido las clases dirigentes.

Se han propuesto distintas metodologías para medir la pobreza de los habitantes del planeta. Algunos utilizan indicadores de carácter pecuniario (producto bruto interno, PBI), otros tienen en cuenta cuestiones vitales, esperanza de vida, consumo diario de calorías, entre otros y otros aspectos educativos (analfabetismo, etc).

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo presentó en el Informe Mundial de 1997 un índice de la pobreza humana, el IPH, cuyo objetivo fue incluir las diferentes características de privación de la calidad de vida. Este índice toma en cuenta las siguientes variables:

o porcentaje de la población con esperanza de vida menor a 40 años.
o porcentaje de adultos analfabetos.
o porcentaje de personas sin acceso a servicios de salud y a agua potable.
o porcentaje de niños menores de cinco años víctimas de malnutrición.

Considerando estas variables en nuestro país hasta el año 2005 teníamos una población de 26,152,444 habitantes. De esta población 7,061,159 no tienen acceso al agua o no tienen agua, 5,152,031 no tienen desagüe, 7,035,007 no tienen electricidad, 7,008,855 son mujeres analbafetas, 3,138,293 son niños de 0 a 12 años y 7,427,294 están consideradas como desnutridas (Fuente INEI).

Como vemos la pobreza sigue afectando alrededor del 50% de la población y la desnutrición crónica sigue el mismo patrón geográfico. Entre los pobres extremos, el 35% de los niños está desnutrido frente a un 13% entre los no pobres. La desnutrición por si misma limita el desarrollo económico del país al reducir la productividad del capital humano. Ser pobre y estar desnutrido es una doble condición que acentúa la exclusión de la sociedad. La nutrición del niño se presenta así como un recurso esencial para el desarrollo social y económico para el país. La inversión en proteger a nuestros niños de la desnutrición, es sumamente rentable en el futuro que va a permitir asegurar la competitividad.

Curiosamente parece que esta conclusión esta muy lejos de ser entendida por nuestros gobernantes, nuestros padres de la patria y una gran mayoría de toda la clase intelectual que maneja el país dando normas y leyes tras leyes sin mayor trascendencia. Vemos que a pesar que hay índices económicos favorables y se puede apreciar un crecimiento del país en ese sentido, la extrema pobreza no disminuye, obviamente cuando esto ocurre nos indica que las soluciones planteadas deben ser modificadas.

Cada discurso que escucho al presidente de nuestro país es similar a la de un hombre que vive una realidad de hace más de 30 años, cuyo lenguaje esta sostenido por palabras gaseosas, de timbre agradable pero sin fondo ni sustento alguno que muestre una solución inmediata a los graves problemas que nos aquejan.

Es evidente que el esquema en que nos encontramos no impacta en minimizar los indices de pobreza, así mismo pienso que no está en la mente de nuestros gobernantes ni de los políticos, ni de los periodistas, ni tal vez del pueblo en general, que cualquier ley o acción que planteen no puede ser más importante que la de luchar contra la pobreza que conlleva el hambre, la desnutrición y por ende una descomposición del país, el cual no podremos remediar en décadas. Obviamente bajo el esquema en que vivimos luchar contra esto implicaría proyectos de gran envergadura que sean discutidos en el congreso con inversiones de grandes sumas de dinero que en muchos casos irían a parar a los bolsillos de los responsables del proyecto. No existe, por otro lado, un plan y estrategias que consideren las fortalezas que tiene nuestro país en recursos naturales.

Es increíble como podemos gastar tanto tiempo y dinero en banalidades, como ejemplo, somos testigos de ver a todo un congreso discutir conjuntamente con el primer ministro la razón por la cual designo a un representante del régimen de Fujimori para un cargo importante. Creo que hemos perdido todo sentido común no sólo en tratar este tipo de problemas sino en ver la realidad para afrontar con inteligencia y creatividad acciones que nos permitan luchar contra estos flagelos. Consideren ustedes el sueldo de cada congresista y el sueldo del primer ministro y calculen cuanto hemos pagado a todos ellos durante el tiempo que han discutido este trivial problema que debe ser resuelto rápidamente y en otras instancias por los responsables que en este caso sería el presidente de la república. Todo ese dinero echado al agua sin trascendencia. De igual manera día tras día perdemos el tiempo dando leyes intrascendentes y discutiendo cosas igualmente intrascendentes que no llevan a nada. Esto se observa también en los programas periodísticos cuando vemos a los teóricos políticos o como se les denomina "analistas" hablando de asuntos que no tienen ningún impacto y que no se sustentan sobre una realidad que es muy triste y que parece que vivimos en un mundo donde las soluciones están en un nivel que está desconectado del Perú profundo y donde esa gente tendrá que preguntarse en que país vive y quienes son sus gobernantes porque lo que se hace no les sirve para nada.

Realizamos proyectos de inversión en el interior del país ignorando por completo el impacto que tendrán estos proyectos para los habitantes de la zona, como si estos fueran seres de otro planeta o como si no merecieran ser atendidos entendiendo sus intereses y atendiendo sus problemas. Curiosamente la ley en estos casos dice que debemos de informar a la población la realización de estos proyectos, es decir decirles "acá vamos a realizar este proyecto, que no te sirve para nada y que no te beneficia tampoco en nada, la idea es mejorar al país básicamente a las ciudades grandes etc pero para ustedes no hay nada". ¿Como a estas alturas podemos continuar con este esquema?

Que los niños se mueran o se enfermen por falta de atención oportuna, alimentación adecuada no importa para los gobernantes, congresistas, periodistas o funcionarios públicos. Mientras los niños no importen, el Perú será un país sin futuro por mas que la economía crezca.

El gobierno se ha generado metas muy conservadoras en combatir este problema al término de su vigencia. Esto implica que varios millones de niños y personas están condenadas a seguir viviendo en condiciones infrahumanas y sin futuro.

Cada día vemos en el parlamento cosas de Ripley como el hecho de que una congresista haya contratado como asesora a su empleada doméstica. Derrepente es hora de dar leyes con cierta lógica y que deberían cumplirse. Por ejemplo: ¿porque no dar una ley para que la gente coma todos los días?, derrepente para muchas personas esto es inconcebible pero hay que tener en cuenta que hay mucha gente que no come todos los días y padece de hambre.

Es interesante observar que vivimos en un sistema donde el sentido común ha desaparecido y nos movemos por reglas y esquemas que parten más de una sociedad que podríamos llamar esquizofrénica, razón por la cual generamos reglas para una realidad que no existe.
Usamos la constitución para acusar a personas cuando conviene y la misma es letra muerta cuando se trata de otros asuntos. Por ejemplo en el primer articulo dice: "La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado." Que respeto a su dignidad se tiene cuando dejamos que nuestros compatriotas vivan en esa situación.

Todos coincidimos entendiendo que la educación es el pilar de toda sociedad, sin embargo no podemos educar si antes no comemos y si no existen las mínimas condiciones de vida para nutrir mentes de valores y de conocimiento.

Anteriormente mencioné que somos un país con muchas recursos naturales, esto es cierto y en gran medida la cantidad de variedad que tenemos en fruta, vegetales, etc. harían que nuestro pueblo no debiera sufrir de hambre. Algunas familias viven con un dólar al día o menos en algunos casos. Se ha visto incluso en reportajes periodísticos que cuando tienen algo de recursos se nutren en base a harinas, comen arroz con fideos o lo que encuentren para quitar el hambre, este tipo de alimentación impactara fuertemente en el deterioro de la formación física de los niños, como se ha mencionado antes. Curiosamente si consideramos lo que estas familias gastan en preparar esos alimentos, probablemente con la misma cantidad podrían comprar otros productos que los nutrirían mucho mejor, sin embargo no tienen el conocimiento para hacerlo ni para preparar los alimentos. Un kilo de pejerrey en el muelle cuesta 50 centavos de sol, si consideramos lo que cuesta la espinaca, la alcachofa, algunos cereales y fruta podríamos con muy poco dinero compensar la falta de nutrientes que tienen con la alimentación que llevan, esto considerando los mismos recursos que poseen. Lamentablemente no existen programas dirigidos en este sentido.

Así mismo debiera darse una ley que impida que cualquier niño esté en la calle de mendigo y en muchos casos explotado por sus propios padres. Derrepente hacer un programa con las empresas que tienen un fuerte impacto social para que adopten un niño o niños y de esa manera sean los gestores de su alimentación y formación en un periodo de tiempo determinado; esto como contraparte a generar una tasa impositiva coherente con estos hechos que beneficie a las empresas. Nuevamente la esquizofrenia de nuestro país, se muestra cuando acudimos al Parque de las Leyendas (Zoológico de Lima), la gente adopta animales allí para mejorar su calidad de vida, donar dinero para que puedan comprar sus recursos. Por otro lado ni pensamos en los niños, en nuestra población sí se puede adoptar y donar dinero para un chimpancé o un papagayo y no para un niño; esto ocurre simplemente porque hay mucha deformación y ni siquiera tenemos una escala de valores que nos indique prioridades y futuro de nuestra sociedad. ¿Porque no entender este tipo de adopción que genere esta sinergia para que la misma población responda con ideas originales en combatir la extrema pobreza?. Podríamos seguir enumerando ideas y propuestas para adoptarlas, derrepente es hora de que nos organicemos y sin necesidad de acciones tradicionales que impliquen desgaste de tiempo que nadie lo tiene, y sólo con el uso de la tecnología de la información podamos coordinar y generar sinergias, propuestas y proyectos que en definitiva muestren cual es el camino ya que si consideramos la perspectiva de nuestros gobernantes y los teóricos intelectuales que manejan los mecanismos de nuestra sociedad simplemente no habrá futuro para este país.