¿Predicción o prevención de terremotos?

Por Leandro Rodriguez


Hace 30 años el científico norteamericano Brian Brady realizó la predicción de la ocurrencia de un sismo de grandes proporciones para el Perú. Era la primera vez en la historia que se daba este hecho. Brady era un Físico que trabajaba como investigador principal en el Buró de Minas del gobierno americano con sede en Denver, no era sismólogo pero si una autoridad reconocida en la minería norteamericana en el campo de la explosión de las rocas; sus cálculos en este aspecto fueron casi siempre exactos logrando, de esta manera, que se evitaran tragedias en socavones de las minas.

La historia se inició cuando aparecieron publicaciones en la revista Pure and Applied Geophysics con el título Theory of Earthquakes I,II,III y IV (Teoría de Terremotos) cuyo autor era Brian Brady. La primera publicación mostraba con mucho detalle y rigor físico, lo que ocurría en un proceso de fracturamiento de rocas en muestras de laboratorio. Las fases por las que pasaba la roca antes de su colapso, se asemejaban mucho a lo que se suponía ocurría a escala de los sismos. Realizó una descripción muy clara del proceso y luego lo cuantificó generando un esquema matemático muy interesante. En la segunda publicación mostró una analogía de los efectos que ocurrían antes del colapso con los efectos premonitorios que se observaban antes de la ocurrencia de los sismos; en otras palabras lo que trataba de mostrar era que el proceso en el fondo era similar. En la tercera publicación aplicó la teoría a escala de los sismos empleando el esquema físico matemático desarrollado, se mostró ecuaciones donde se consideraba el posible tamaño de fracturamiento en función del tiempo que debería durar el proceso y mostró una relación muy interesante que fue traducida a un gráfico. En un eje colocó el valor del tamaño de la ruptura considerando las muestras de laboratorio, lo que se había observado en las minas y finamente los procesos sísmicos. Y en el otro el tiempo que llevaban estos procesos. El resultado fue una recta muy bien ajustada por los puntos generados en el gráfico. Este resultado le sugirió a Brady que el mismo esquema físico gobernaba todos los procesos, es decir, el del laboratorio, las minas y los terremotos. Es aquí donde estuvo el problema de su teoría. Los procesos de la tierra son jerárquicos, caóticos y no lineales, por lo tanto la física que describía muy bien los procesos del laboratorio y las minas no servía para describir los sísmicos.

Finalmente en la cuarta publicación aplica su teoría para un caso especifico y predice la ocurrencia de un sismo para el Perú en octubre de 1981 indicando la fecha, tamaño del sismo y lugar de ocurrencia. Esta predicción estaba condicionada con la ocurrencia de algunos sismos precedentes de determinada magnitud y ubicación. Por aquella época la información que manejaba el Instituto Geofísico del Perú (IGP) en relación a determinación de parámetros focales de los sismos adolecía de fuertes deficiencias por la limitada distribución de estaciones sísmicas y por la falta de calidad en los datos que se obtenían. En algunos casos se especulaba la ubicación del sismo porque había sido detectado por dos estaciones sísmicas siendo necesario para su ubicación un mínimo tres. Mi trabajo en aquella época era justamente ver la determinación de los parámetros focales y se daba en nosotros una gran inquietud por la predicción de Brady. Precisamente visitó el Perú y llego al IGP para ver la información que estábamos determinando. Al observarla indicó que era muy difícil determinar si las condiciones que él había dado estaban ocurriendo, no había precisión en los cálculos de los sismos que se tenían, existiendo una muy grande incertidumbre también en la magnitud.

El staff de científicos que tenía el IGP, muchos de ellos con doctorados logrados en los Estados Unidos no se manifestaron en relación a la teoría de Brady, no porque no deseaban hacerlo sino por incapacidad. Allí pude comprobar lo que era la mediocridad, el miedo a opinar por la incapacidad de entender lo que había hecho un colega; ninguno de estos personajes, que hasta la actualidad siguen siendo mamíferos del estado porque continúan viviendo de sus arcas, opinó al respecto. Nunca fue escrita una publicación que mostrara el error de la teoría de Brady, ni un análisis de la misma.

Brady era un hombre sencillo, en aquella época muy joven y como tal probablemente despojado de complejos y de capacidad de observar las consecuencias de aplicar una teoría desarrollada por él con la mejor intención y colocando toda su sapiencia sin pensar en las consecuencias sociales de la misma, considerando prácticamente el total analfabetismo científico que tenía el país.

Cuando la noticia se filtró a la prensa se inició toda una cadena de imbecilidades que rayaron en lo más absurdo. Los que opinaban en la televisión y prensa escrita eran los adivinos, brujos, sacerdotes, sin conocer nada de lo que estaba ocurriendo, lo primero que hicieron fue crucificar a Brady generando un paradigma que hasta la fecha se tiene y se ve a este científico como un charlatán. Los científicos peruanos brillaban por su ausencia.

En aquella época Lima tenía cinco millones de habitantes que empezaron a vivir una mala disimulada sicosis, se hablaba de un cataclismo de proporciones bíblicas. Miles empezaron a comprar alimentos de reserva en conservas, agua potable, medicamentos. Muchos empezaron a prepararse para salir de la ciudad, se copó prácticamente la capacidad del transporte aéreo. Se postergó un censo nacional que se tenía que hacer, la visita del presidente del Brasil fue acortada para evitar que permanezca en Lima en la fecha prevista para el terremoto. Tenía que realizarse un partido de futbol entre las selecciones de Chile y Perú el cual fue aplazado. Los empleados de las representaciones diplomáticas recibieron instrucciones escritas sobre cómo comportarse en caso de desastre e incluso se les entregó linternas, radios portátiles, frazadas y tintura de yodo para asegurar la potabilidad del agua. Finalmente el sismo no ocurrió y como siempre toda esta experiencia quedó en el olvido, volviéndose a cero en el aprendizaje de lo que debió significar esta predicción.

Una de las experiencias exitosas, tal vez la única en predicción fue hecha por los chinos en Haicheng en 1975. Veamos cómo hacían nuestros colegas chinos para predecir los temblores. La estrategia que eligieron consistió en lo siguiente. Tomaron el Libro rojo y eligieron una frase, construyendo toda su teoría en torno a ella. La frase fue: "Para agarrar los cachorros del tigre es necesario entrar a la cueva del tigre" (Mao Zedong, 1937).

Pero ¿cómo predecir temblores con ella? Tal pregunta no cuenta con el ingenio de nuestros sismólogos. Considérese la siguiente interpretación: el "tigre" es el sismo, los "cachorros" son los fenómenos precursores y la "cueva del tigre" es el epicentro del temblor. Por lo tanto, lo que el Gran Líder estaba tratando de decirnos era esto: para encontrar los fenómenos premonitorios es necesario entrar a la región epicentral del sismo.

Pero ¿cómo hacerlo si el epicentro del futuro sismo es precisamente lo que desearíamos saber? Oh, dirían los sismólogos, ahí está precisamente la genialidad del Líder. Puesto que no lo sabemos, es necesario cubrir todo el país con estaciones de aficionados, que son gente del pueblo cuya sabiduría debemos aprovechar. Miles de estaciones, con instrumentos caseros atendidos por analfabetos, no importaba, pero algunos registrarían los fenómenos precursores si estuvieran cerquita del epicentro.

No se debe sonreír ante esto. La predicción por este método llamado el método de las galletas de la suerte dio resultados tan buenos como cualquier otro método conocido hasta ahora. Yo mismo he pensado que sería interesante probar este método, usando una cita china de hace 2,500 años:

Los grandes capitanes de antes se hacían invulnerables
y acechaban la vulnerabilidad del enemigo.
Tu propia defensa depende de ti;
La vulnerabilidad del enemigo depende de él.
Si bien el mejor comandante puede hacerse invulnerable.
No podrá hacer vulnerable al enemigo
Dicho de otra manera:
"uno puede saber jugar pero no puede tocar sus naipes".
Sun Tse: El arte de la guerra.

La interpretación es la siguiente: El "enemigo" es el sismo. El "juego" que jugamos es la estrategia de control del riesgo sísmico. El "comandante" es el sismólogo. El consejo que nos da Sun Tse desde su remota prehistoria es el siguiente: la invulnerabilidad contra los sismos puede hallarse solamente en la prevención. No busquemos predecir las movidas del enemigo (o sea, el temblor) hasta que no seamos invulnerable al sismo.

¿Es acaso buena la estrategia que apuesta a la predicción mientras nuestras ciudades, nuestros edificios, nuestros puentes y nuestras carreteras se siguen cayendo en los temblores? Y a veces sin sismos. Es tanto lo que no sabemos en el aspecto de prevención que puede parecer contraproducente tratar de ganarle el juego a un enemigo que conocemos tan poco.

Tenemos una gran negligencia de "hacemos invulnerables". Si no hubieran existido casas de adobe, en calles tan angostas ni habrían estado ubicadas las ciudades en zonas tan peligrosas el sismo de 1970 de Ancash no hubiera hecho noticia.

 

Referencias

Cinna Lomnitz. Predicción de Sismos: Una ojeada al futuro. GEOS boletín informativo Vol 10 No.2 Abril de 1990.

Mao Zedong, 1937. On practice (Complete Works, Beijing).

 

 

***********************

Otros Artículos