Niños agonizantes, millonarios dispuestos a compartir parte de su fortuna, plegarias milagrosas, tráfico de órganos. Un sinfín de “leyendas urbanas” circulan por Internet. Pero… ¿cuánto hay de verdad y cuánto de mito en los mensajes que llegan por email?

Las “leyendas urbanas” que circulan por la Web tienen raíces ancestrales. Desde sus orígenes, los hombres buscaron distintas formas de dar sentido a lo inexplicable y de reconocerse en sociedad a través de historias compartidas de generación en generación.

Sin embargo, hay una gran diferencia entre las historias que pasaban de boca a boca y las que circulan de PC a PC via Internet: mientras que las tradiciones orales casi siempre son modificadas al contarlas, las leyendas de Internet se propagan esencialmente sin alteraciones”, escribió Paul Wallich, un integrante de Scientific American, citado en el sitio del Centro de Formación Continua del Instituto Balseiro, de Argentina.

El científico añade que “unos pocos segundos de trabajo con el teclado o el mouse alcanzan para copiar los mitos y enviarlos a miles de amigos. Así la cultura mítica, que antes identificaba a cada comunidad, se hace global y también se homogeiniza”.

Más allá de esas similitudes y diferencias, ¿quiénes y con qué objetivo originan las historias virtuales que reciben los usuarios en su casilla de email? En Internet hay sitios que ensayan varias hipótesis: hackers que disfrutan del puro placer y sociólogos que investigan cómo se difunden los rumores por la Web o hasta dónde llega la inocencia de los cibernautas. Otras teorías ponen la mira en algunos malintencionados que pretenden colapsar servidores bombardeándolos con mensajes o en compañías telefónicas que buscan a través de las leyendas aumentar el tráfico en sus líneas.

Las “leyendas urbanas” que van y vienen por Internet pueden dividirse en cuatro grandes grupos:

Campañas benéficas o altruistas, Cadenas millonarias, Cadenas de la suerte: rayos, centellas y las más inspiradas inspiraciones recaerán (dicen esta clase de correos) a quienes no repliquen los mensajes. No faltan los que aparentemente lo hicieron y, gracias a ello, ingresaron airosos al panteón de la felicidad o se integraron el selecto grupo de ricos y famosos (sic). Virus devastadores: esta clase de correos advierte sobre la existencia de virus temerarios que están dispuestos a hacer estragos en el “sistema inmunológico” de cuanta computadora se cruce en su camino. En muchas ocasiones, tales alertas son avaladas falsamente por compañías de la talla de Microsoft o IBM.

Germán Alemanni un cibernauta harto de recibir cadenas genero unas reflexiones que a continuacion enumero. El envio un mensaje con el siguiente texto:

¿De verdad crees que Bill Gates te dará a ti y a todo el mundo 1.000 dólares si reenvías un correo que forma parte de una encuesta? ¿Eres así de inocente? ¿Verdaderamente piensas que si bajo la pantalla de un email terminaré teniendo tanta suerte que terminare resolviendo todos mis problemas? Tonterías”.

¿Crees que si no le envías un mensaje a 5.096 personas en los próximos cinco segundos, te ocurrirá una desgracia, o que derrepente seras lanzado del ultimo piso de un edificio alto?”.

¿QUE SE PUEDE CONCLUIR DE LAS CADENAS?

Que las cadenas de correos son falsas, un mero invento para atrapar tu dirección electrónica para luego utilizarla con fines comerciales, para engañarte, o para congestionar la red y los sistemas de correo. Si deseas combatirlas…. simple y sencillo… dar DELETE al mensaje y listo. ¿POR QUÉ LAS PERSONAS CONTINÚAN LAS CADENAS? Básicamente por desconocimiento. Nuestro deber es educarnos y utilizar el correo electrónico en forma apropiada y aprender a distinguir entre lo real y la farsa.

Es muy distinto, por ejemplo, que un amigo del trabajo o de la Universidad envíe un correo solicitando ayuda solidaria a varias personas y éstas a su vez difundan la información a otros conocidos, a que reenviemos un e-mail que nos llegó desde fuera de nuestro círculo de amistades a 50 personas conocidas para que una empresa “X” done una cierta cantidad de dinero para operar a alguien que vive algo. ¿Cómo sabe la empresa X que yo envié el correo a las 50 personas para que ella pueda donar el dinero?

Respuesta: NO puede saberlo, a no ser que se le envíe copia de ¡cada e-mail a la empresa!, entonces lo que está haciendo la empresa es capturar tu dirección electrónica para luego publicitar o vender.

Al final de todo esto terminarás con tu buzón de mensajes lleno de publicidad y de información inútil que no te interesa, y mientras tanto te siguen llegando más y más mensajes sin saber como es que conocen tu dirección electrónica:

Por lo expuesto en los párrafos anteriores, te recomiendo que hagas caso omiso a este tipo de mensajes, no le sigas el juego, el único resultado real de las cadenas es que congestionan la red y los servidores de correo, además de ofrecer públicamente tu dirección de correo electrónico para que personas inescrupulosas hagan mal uso de ella.

Espero que este mensaje te sea de utilidad y sea un buen aporte para que puedas desenvolverte adecuadamente en la red.